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  • No ofreció Jefté a su hija en sacrificio Humano

    Hemos leído muchos errores y malos entendimiento sobre Jefté y su hija, comparto con usted este estudio para que analice usted mismo sobre el capítulo 11 del libro de Jueces. Dice la biblia " 29 Y el espíritu de Jehová fue sobre Jefté : y pasó por Galaad y Manasés; y de allí pasó a Mizpa de Galaad; y de Mizpa de Galaad pasó a los hijos de Ammón. 30 Y Jefté hizo voto a Jehová, diciendo: Si entregares a los ammonitas en mis manos, 31 Cualquiera que me saliere a recibir de las puertas de mi casa, cuando volviere de los ammonitas en paz, será de Jehová, y le ofreceré en holocausto ." ( Jue 11: 29-31 ) El voto que hizo Jefté no era el de matar y quemar en sacrificio al primero que le saliera a recibir de su casa cuando volviera victorioso. Lo que él prometió fue dedicar enteramente a Dios a esa primera persona que lo saliera a recibir. Esa entera dedicación era semejante a cuando se ofrecía un cordero en ofrenda quemada. ofrenda quemada Sacrificio animal que se quemaba sobre el altar y se le ofrecía entero a Dios. El que lo ofrecía no se quedaba con ninguna parte del animal, ya fuera un toro, un carnero, un macho de las cabras, una tórtola o un pichón de paloma ( Éx 29:18; Le 6:9 ). En tal tipo de ofrenda el sacerdote no podía participar de ella comiendo una parte del animal, como sí podía hacerlo en los otros tipos de sacrificios de corderos. La ofrenda quemada era una dedicación total para Dios. Usando ese símil es que Jefté dice que ofrecería en holocausto al primero que lo recibiera. La hija de Jefté se convirtió, debido a ese voto del padre, en una especie de monja de clausura, sólo que no viviría encerrada, sino normalmente en la sociedad, dedicada solamente a las cosas de Dios. Como que iba a dedicarse cien por ciento al servicio de Dios, no podría casarse, porque una mujer casada tiene que atender a su esposo y sus hijos. Era en ese sentido en el que Jefté iba a dedicar a su hija como un holocausto a Dios, una ofrenda total. Ana y Samuel En otras ocasiones otras madres dedicaron sus hijos a Dios en forma total también, como fue el caso de Ana, la madre de Samuel. " E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, mas dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida , y no subirá navaja sobre su cabeza " ( I Sam 1:11 ) " Por este niño oraba, y Jehová me dio lo que le pedí. Yo pues le vuelvo también a Jehová: todos los días que viviere, será de Jehová . Y adoró allí a Jehová ." ( I Sam 1: 27-28 ) Ahora bien, el caso de Jefté tenía una faceta diferente. Al dedicar a su hija a Dios en forma total, Jefté se estaba privando de tener descendencia que llevara su nombre . Aquella era su única hija. No tenía otro hijo ni hija. Eso era muy duro para un hombre de aquella época y de aquella sociedad. De ahí brota el amargo quejido de Jefté cuando vio que su hija era la que había salido a recibirlo. "34 Y volviendo Jefté a Mizpa a su casa, he aquí que su hija le salió a recibir con adufes y danzas, y era la sola, la única suya; no tenía fuera de ella otro hijo ni hija. 35 Y como él la vio, rompió sus vestidos diciendo: ¡Ay, hija mía! de verdad me has abatido, y tú eres de los que me afligen : porque yo he abierto mi boca a Jehová, y no podré retractarme ." ( Jue 11: 34 - 35 ) Hay varios pasajes que nos muestran que Jefté nunca prometió sacrificar a su hija matándola y quemándola en un altar pagano. Vamos a leer estos pasajes con el fin de obtener de primera mano la idea correcta de qué fue lo que prometió Jefté. Si leemos Jue 11: 36- 39 veremos que la preocupación de la joven hija de Jefté no era sobre perder la vida, sino sobre su virginidad y la pérdida de su oportunidad de matrimonio, que era una de las ambiciones más acariciadas de las mujeres de aquella sociedad en aquella época. " 36 Ella entonces le respondió: Padre mío, si has abierto tu boca a Jehová, haz de mí como salió de tu boca, pues que Jehová ha hecho venganza en tus enemigos los hijos de Ammón. 37 Y tornó a decir a su padre: Hágasme esto: déjame por dos meses que vaya y descienda por los montes, y llore mi virginidad, yo y mis compañeras. 38 Él entonces dijo: Ve. Y dejola por dos meses. Y ella fue con sus compañeras, y lloró su virginidad por los montes. 39 Pasados los dos meses volvió a su padre, e hizo de ella conforme a su voto que había hecho. Y ella nunca conoció varón ." ( Jue 11: 36-39 ) Como podemos ver en el versículo 36, la hija de Jefté pidió a su padre que hiciera con ella tal y como había prometido . Por lo tanto, lo que sigue a la petición de la hija es lo que prometió el padre. ¿Y qué es lo que sigue a la petición de la hija? En el versículo 37 vemos que la joven solamente pidió llorar su virginidad por dos meses. Evidentemente, su vida no estaba amenazada, porque sería algo completamente fuera de lógica que ella llorara por su virginidad cuando lo que iba a perder era la vida. El llorar su virginidad, el no poderse casar, era una cosa muy secundaria ante la seguridad de perder la vida. Hubiera sido excesivamente tonto que la joven llorara por algo (virginidad ) que después de la muerte no le serviría para nada, y no llorara por su vida, sin la cual todo lo demás era inútil. Todo esto nos hace ver que ella sabía que lo único que iba a perder, era la oportunidad de casarse. En el versículo 39 vemos que como una consecuencia de todo lo que previamente se narró se dice que " pasados los dos meses volvió a su padre, e hizo de ella conforme a su voto que había hecho. Y ella nunca conoció varón ." O sea, que cuando la joven volvió, su padre hizo conforme a su voto, es decir, hizo lo que había prometido; y como consecuencia de hacer lo que él había prometido, ella se quedó sin casarse. Está perfectamente claro que Jefté no prometió matar y quemar a nadie, sino dedicarla a Dios. Otra cosa a notar, es que si a esta joven la hubieran ido a matar después de sus dos meses de lamentación, hubiera sido excesivamente tonto de parte del escritor de este capítulo, el aclarar que ella nunca tuvo relaciones sexuales. Claro está, si la hubieran matado no era necesario que el escritor a posteriori aclarara que ella no tuvo relaciones sexuales; todo el mundo sabe que los muertos no tienen relaciones sexuales. Es obvio, por lo tanto, que el escritor se está refiriendo a una joven que siguió viviendo, pero nunca llegó a casarse. Vamos ahora a usar un poco de lógica. ¿Hubiera Dios premiado con la victoria a un hombre capaz de hacer sacrificios humanos? Si el voto de Jefté hubiera sido el de sacrificar a una persona en un altar, ( lo cual estaba estrictamente prohibido por la ley de Dios e incluso se condenaba a muerte al que tal hiciera ), ¿hubiera acaso Dios otorgado la victoria a un hombre así? En el versículo 29 dice que el Espíritu de Jehová fue sobre Jefté . ¿Hubiera el Espíritu Santo venido sobre un asesino, sobre un hombre tan confundido religiosamente? ¡Claro que no! Si la promesa de Jefté hubiera sido la de cometer un homicidio en un acto de idolatría, el Espíritu Santo no hubiera venido sobre él. " Y el espíritu de Jehová fue sobre Jefté : y pasó por Galaad y Manasés; y de allí pasó a Mizpa de Galaad; y de Mizpa de Galaad pasó a los hijos de Ammón ." ( Jue 11: 29 ) Algunos de los Versículos en contra del sacrificio humano son estos: Levítico 18:21 ``Tampoco darás hijo tuyo para ofrecerlo a Moloc, ni profanarás el nombre de tu Dios; yo soy el SEÑOR. Levítico 20:2-3 Dirás también a los hijos de Israel: ``Cualquier hombre de los hijos de Israel, o de los extranjeros que residen en Israel, que dé alguno de sus hijos a Moloc, ciertamente se le dará muerte; el pueblo de la tierra lo matará a pedradas. ``Yo pondré mi rostro contra ese hombre y lo cortaré de entre su pueblo, porque ha dado de sus hijos a Moloc, contaminando así mi santuario y profanando mi santo nombre. Deuteronomio 12:31 No procederás así para con el SEÑOR tu Dios, porque toda acción abominable que el SEÑOR odia ellos {la} han hecho en honor de sus dioses; porque aun a sus hijos y a sus hijas queman en el fuego {en honor} a sus dioses. El mismo razonamiento anterior puede hacerse cuando leemos Heb 11: 32. Allí Pablo alaba a Jefté entre otros muchos héroes de la fe. No puedo yo creer que si Jefté hubiera matado a su hija y la hubiera quemado en holocausto en un altar pagano, Pablo lo iba a tomar como un buen ejemplo que los cristianos debíamos imitar. Se ve que Pablo, al leer las Escrituras, no interpretaba las cosas en la misma forma que el autor de esta lección de Escuela Dominical. "¿ Y qué más digo? porque el tiempo me faltará contando de Gedeón, de Barac, de Samsón, de Jefté , de David, de Samuel, y de los profetas " ( Heb 11: 32 ) Si Jefté hubiera sido un ignorante de religión de tal magnitud que ni siquiera sabía que Dios prohibía los sacrificios humanos, Pablo no lo hubiera exhibido como un guía digno de ser imitado por los cristianos. Pablo no iba a hacer tal cosa con un idólatra asesino. Por lo tanto es evidente que Pablo sabía que lo que Jefté prometió no fue sacrificar a su hija en una altar pagano. Jefté no era un ignorante de religión como lo pinta esa revista trimestral de Escuela Dominical en inglés. Si leemos Jue 11: 14-28 veremos que Jefté conocía al dedillo todo lo concerniente a la historia de su nación, y que era un hombre de fe. Viendo cómo este caudillo de Israel conocía la historia de su nación, no puedo pasar a creer, como dice la revista trimestral de la Escuela Dominical antes mencionada, que Jefté no supiera que Dios tenía prohibido los sacrificios humanos. Y no solamente ignorarlo, sino basar en un sacrificio humano la petición de victoria que le hacía a Dios. ¡¡Absurdo!! Por todo lo hasta aquí visto y razonado está muy claro que Jefté nunca prometió un sacrificio humano. Está claro que la joven nunca lamentó que la fueran a matar, sino que no se iba a poder casar. Está claro que el Espíritu Santo no iba a estar sobre Jefté si el hubiera sido un asesino idólatra. Y por último, está bien claro que Pablo no iba a elogiar, como digno de imitación, a un hombre que hubiera prometido un sacrificio humano. Por lo tanto, es evidente que lo que Jefté prometió fue dedicar su hija enteramente al servicio de Dios, igual que se dedicaba enteramente a Dios un cordero durante una ofrenda quemada, en la que los sacerdotes no podían tomar ninguna parte del cordero. Es mi deseo que aquellos que se hallan en posiciones jerárquicas dentro de las iglesias y las denominaciones, sean más vigilantes de qué cosa es lo que se publica, a fin de evitar que las ovejas bajo su cuidado sean conducidas al error por escritores que, tal vez son buenas personas, pero que no por eso dejan de estar errados y hacerle daño a las ovejas.

  • Los # 4 # Seres Vivientes

    Los Cuatro Seres Vivientes Introducción El libro del profeta Ezequiel empieza con una dramática visión. Vio los cielos abiertos y en el medio de la deslumbrante brillantez vio cuatro seres vivientes. Los describe de la siguiente forma: ‘Y el aspecto de sus caras era cara de hombre, y cara de león al lado derecho de los cuatro, y cara de buey a la izquierda en los cuatro; asimismo había en los cuatro cara de águila’. (Ezequiel 1:10). Juan tuvo una visión semejante, relatada en Apocalipsis 4:6-7: ‘Y delante del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal; y junto al trono, y alrededor del trono, cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y detrás. El primer ser viviente era semejante a un león; el segundo era semejante a un becerro; el tercero tenía rostro como de hombre; y el cuarto era semejante a un águila volando’. ¿Cuál es el significado de estas visiones y de estos cuatro seres vivientes? Cuatro hombres – un recaudador de impuestos, un hombre de ocupación desconocida, un médico, y un pescador – escribieron biografías de Jesucristo. Se llamaban Mateo, Marcos, Lucas y Juan (posiblemente no el que escribió el Apocalipsis). Nunca imaginaron que sus escritos (junto con los de Pedro, Pablo y otros) serían añadidos a las Sagradas Escrituras de los Judíos, resultando posteriormente en el libro conocido por millones cómo la Biblia. Nunca se imaginaron que lo que escribieron sería traducido a cientos de idiomas. La mera idea de que esto pudiera pasar, les hubiera chocado profundamente. Mateo, Marcos y Juan, siendo Judíos, habrían conocido la visión de Ezequiel, pero no habrían tenido ninguna idea de que lo que escribieron tendría alguna relación con ella. Sin saberlo, estaban cumpliendo (en parte) lo que profetizaba Ezequiel. Estos cuatro evangelios están vinculados con los cuatro seres vivientes. Mateo El evangelio de Mateo corresponde con el primer ser viviente, el león. El león es el rey de los animales, y de esta manera Mateo representa Jesús como rey. La Biblia misma relaciona el león con el reinado y la tribu de Judá de la cual vino Jesús. En el libro de Génesis 49:9 y 10, Jacob profetizó: ‘Cachorro de león, Judá; de la presa subiste, hijo mío. Se encorvó, se echó como león, Así como león viejo: ¿quién lo despertará? No será quitado el cetro de Judá, ni el legislador de entre sus pies, Hasta que venga Siloh; y a él se congregarán los pueblos’. Mateo era un oficial del gobierno, y el más adecuado de los cuatro autores de los evangelios de delinear Jesús cómo rey. Mateo comienza su evangelio con las siguientes palabras: ‘Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham’. Luego empieza a trazar el linaje de Jesús de Abraham hasta David, y luego recorriendo todos los reyes de Israel. ¿Qué podría ser más apropiado para aquél que estaba destinado para sentarse en el trono de David? Solo Mateo narra la visita de los tres reyes magos las palabras que pronunciaron cuando buscaban a Jesús: ‘¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle’ (Mt 2:2) Al final de Mateo, cuando Jesús comisiona a los discípulos les dice: ‘Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra’ (Mt 28:18). Estas son las palabras de un rey. Marcos Marcos corresponde al segundo ser viviente, al buey, que es un animal sirviente. De esta manera, Marcos ve a Jesús como un sirviente, lo cual representa lo opuesto de un rey. Sirvientes son gente ‘desconocida’, lo cual es interesante ya que Marcos era una persona cuya profesión se desconoce. Las primeras palabras de Marcos son simplemente: ‘Principio del evangelio de Jesucristo’ (Marcos 1:1) [las palabras ‘Hijo de Dios’ que siguen, seguramente fueron añadidas más tarde, ya que no figuraban en el original). En Marcos no hay una genealogía, ni tampoco ninguna narración del nacimiento; lo cual no se esperaría al narrar la llegada de un sirviente. El libro de Marcos tampoco incluye muchas enseñanzas, pero el énfasis principal recae en los hechos de Cristo, o sea recalcando a Jesús en su rol de servir al Padre. Es también de interés que Marcos es el evangelio más corto (otra vinculación con el tema de sirviente). Al final de Marcos, cuando Jesús comisiona a sus discípulos, Jesús dijo: ‘Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán’ (Mc 16:17-18). Se estaba refiriendo a las acciones que iban a llevar a cabo sus sirvientes. ¿Cómo se puede ser rey y sirviente a la vez? No existen roles más opuestos. Aquí en Inglaterra, como en varios otros países, la reina sólo es la cabeza constitucional del país. En antaño, los monarcas realmente gobernaban sus reinados y tenían poder absoluto. Se asemejaban más a los que entenderíamos hoy en día como primer- ministros y presidentes, o inclusive a dictadores modernos. En los primeros capítulos del libro de Samuel se describe la coronación de Saúl, el primer rey de Israel. Samuel es un buen ejemplo del poder que ejercían los monarcas con sus subyugues cuando dijo: ‘seréis sus siervos’ (1 S 8:17). En aquellos tiempos un rey podía decretar la muerte de cualquier persona que no le agradaba, y esto ocurría a menudo. Pero un siervo no tenía ningún tipo de derechos, pero tenía que obedecer todo lo que le decía su mayordomo. Jesús cumplía perfectamente ambos roles de rey y siervo. Hablaba y actuaba como un rey. ‘Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra’ (Mt 28:18). Pero también vivió como un siervo y también empleó las palabras de un siervo ‘Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió’ (Jn 6:38). Obedecía constantemente la voluntad de su Padre. Lucas El tercer autor de los evangelios (Lucas), corresponde al tercer ser viviente. El ve a Jesús como un hombre. Lucas era médico, y se preocupaba por el pueblo, por lo tanto es lógico que vea a Jesús de esta manera. Sólo Lucas nos da todos los detalles humanos del nacimiento de Jesús. Nos relata la visita de Gabriel a María y su concepción. Sólo Lucas menciona el mesón y el pesebre donde Jesús durmió por primea vez. Similar a Mateo, Lucas provee la genealogía de Jesús, pero no de la misma manera. Mateo empieza con Abraham y la descendencia a través de David. Lucas empieza con María, y lo traza hacia atrás hasta llegar a ‘hijo de Adán, hijo de Dios’. En hebreo el nombre Adán significa hombre . Por lo tanto, podríamos traducirlo de la siguiente forma ‘hijo de hombre, hijo de Dios’. Lucas nos provee con numerosos detalles personales de la vida de Jesús. Solo en su evangelio se nos narra como una pandilla de hombres le echa de Nazaret. Solo en Lucas se menciona como Jesús sudó en Getsemaní con gotas de sangre. En la comisión al final de Lucas se incluyeron las palabras ‘y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén’ (Lc 24:47). Se enfoca aquí en el arrepentimiento, en como el ser humano responde al evangelio, y del perdón que resulta de esto. Juan El evangelio de Juan corresponde al cuarto ser viviente, el águila en vuelo. El águila pertenece a los cielos y por lo tanto representa a Dios. Juan ve a Jesús como Dios. Los otros tres seres pertenecen a la Tierra. Y como hemos de esperar, el evangelio de Juan es muy diferente al de Mateo, Marcos y Lucas. Tanto el evangelio de Mateo y el de Lucas relatan el nacimiento y la genealogía de Jesús dentro de un marco natural (o terrenal). Pero en el evangelio de Juan no es así, ya que no se presenta el nacimiento de Jesús acorde a lo terrenal sino que el origen se sitúa en lo celestial: ‘En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios’ (Jn1:1). Un poco más tarde dice: ‘Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad’ (Jn 1:14-15). En Lucas se relata el nacimiento desde una perspectiva terrenal, en Juan desde una perspectiva divina. Juan es el evangelio del ‘Yo soy’. Sólo Juan menciona las grandes referencias que Jesús usa para describirse a sí mismo, tales como: ‘Yo soy el pan de vida’; ‘Yo soy la luz del mundo’; ‘Yo soy la puerta’; ‘Yo soy el buen pastor’; ‘Yo soy la resurrección y la vida’; ‘Yo soy el camino, y la verdad, y la vida’; ‘Yo soy la vid verdadera’, ‘Antes que Abraham fuese, yo soy’. ¿Quién puede decir tales cosas, sino Dios? No ha existido ningún maestro o líder religioso que haya pronunciado palabras así antes. Jesús nunca dijo directamente que era Dios, pero 21 veces (en el texto griego) en el evangelio e Juan pronunció las palabras ‘yo soy’ (εγω εἰμι). Siglos antes, Moisés le preguntó a Dios cuál era su nombre. Dios le respondió con las famosas palabras ‘YO SOY EL QUE SOY’ (Ex 3:14). Para los judíos ‘Yo soy’ formaba parte del nombre divino. Cuando Jesús dijo ‘Antes que Abraham fuese, yo soy,’ los judíos interpretaron sus palabras como si fueran una blasfemia, ya que se estaba pronunciando Dios. Cogieron piedras para apedrearle. En la ley de Moisés, se decretaba que se apedrearía a aquellos que habían blasfemado. Hacia el final de su evangelio, Juan cita las palabras de Tomás: ‘¡Señor mío, y Dios mío!’ (Jn 20:28). Él vio a Dios en Jesús. Al final del evangelio de Juan encontramos la comisión: ‘Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío…Recibid el Espíritu Santo. A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuviereis, les son retenidos’. Como Lucas, la comisión en Juan incluye el perdón de pecados, pero esta vez los discípulos mismos reciben el poder para perdonar. Para los fariseos y los maestros de la ley esto constituía blasfemia. ‘¿Quién es éste que habla blasfemias?’ dijeron en una ocasión, y ‘¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios?’ (Lc 5:21). Tenían razón a un nivel. Sólo Dios podía perdonar pecados, pero Dios había venido a morar en el ser humano. ¡Qué contrastes! Rey, sin embargo siervo, hombre, pero a la vez Dios. ¡Qué increíble y qué maravilloso! ¡Realmente está más allá del entendimiento humano! ¿Acaso ha existido otra persona en la historia humana que haya combinado tales contrastes (opuestos)? Sin embargo, eso es lo que era Jesús: el rey sirviente, el hombre-Dios. Una visión del cuerpo de Cristo Podríamos concluir razonablemente que el profeta Ezequiel y Juan en el Apocalipsis estaban viendo visiones de cuatro aspectos diferentes de Jesús. Podríamos concluir aquí nuestro estudio, satisfecho con haber visto los modelos en las escrituras, y regocijándonos en la nueva luz que con la que podemos ver mejor a la persona de nuestro Salvador maravilloso. No cabe duda de que muchos han podido captar esto hasta aquí, pero no han podido ir más lejos. Pero Ezequiel vió a cuatro seres vivientes, y no sólo uno. Y los cuatro se movían con una unidad perfecta. Juan vio cuatro seres vivientes que se circulaban el trono. ¿Por qué no en el trono? La respuesta es que estas visiones no eran visiones de Jesús solo, pero de todo el cuerpo de Cristo. Ezequiel y Juan no estaban simplemente viendo a Jesús, pero también a hombres y mujeres que habían sido transformados a su semejanza y que estaban compartiendo sus atributos. Los seres vivientes representaban a personas que habían venido a ser semejantes a Jesús. ¡Que evangelio más maravilloso, que el rey-siervo, hombre-Dios, viniese al mundo hace 2000 años! Y, además, El es el primero de entre una multitud de otros que van a venir a ser rey-siervos y hombres-Dioses. Esto representa un evangelio dentro de otro evangelio. Nosotros también reinaremos con El. Nosotros también hemos de ser siervos de Dios y del hombre. Aunque somos humanos, hemos de ser hijos e hijas de Dios, y venir a ser ‘participantes de la naturaleza divina’. El Espíritu Santo que vivió en nuestro Salvador Jesucristo era el mismo espíritu que le hizo rey, un siervo, un hombre y un dios. El Espíritu Santo en nosotros nos da autoridad y poder como si fuésemos monarcas. A la vez nos da una actitud humilde como la de un siervo, y el poder para poder servir. Por el Espíritu Santo nosotros manifestaremos la naturaleza de Dios. Pasemos ahora a considerar a estos cuatro seres vivientes más de cerca, y con la ayuda del Espíritu Santo veremos algo de la gloria que será manifestada en el cuerpo de Cristo. Ojalá que las visiones de Ezequiel y Juan vengan a ser nuevas visiones transformantes para nosotros. Reyes Jesús fue y es el rey de reyes. Pablo le describe como ‘Rey de reyes, y Señor de señores’. Juan le describe como ‘Señor de señores y Rey de reyes’ y ve el nombre ‘Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES’. De antaño, el ‘rey de reyes’ era el título de los reyes de Babilonia y de Persia. Se utilizaba para describir a Nabucodonosor rey de Babilonia (Ezequiel 26:7 y Daniel 2:37) y Artajerjes, rey de Persia (Ezra 7:12). Estos reyes tenían grandes imperios y reinaron sobre muchos otros reyes, cada cual era el gobernante de su propio país. Sin embargo, estos reyes menores estaban sujetos y dependían del gran rey central de todo el imperio. Esto es un cuadro del cuerpo de Cristo. Jesús es el gran Rey de Reyes, y cada miembro de su cuerpo es un rey bajo su mandato. Cada miembro está destinado a tener el poder y la autoridad de un rey. ¿Qué significa, entonces, ser rey? Tenemos que mirar a Jesús de nuevo. ¿Qué tipo de rey era? Como los reyes de antaño, tenía poder absoluto. Todo los que quería y mandaba se obedecía. Todo y todos estaban sujetos a su mandato. Pero, se diferenciaba de los antiguos monarcas ya que solo ejercía su poder para el bien. También, él estaba dispuesto a pasar su poder a otros. Antes de inaugurar su ministerio público, Jesús mostró tener autoridad completa sobre su propio cuerpo. El mostró que reinaba sobre si mismo. Mateo dice ‘Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre’ (4:2). Solo cuando habían transcurrido 40 días tuvo Jesús hambre. Parece ser que durante los cuarenta días no sintió deseo de comer. El dolor físico asociado con el hambre solamente comienza cuando el cuerpo ha desgastado toda su grasa. Nosotros a veces denominamos hambre el sentimiento normal que emite el cuerpo cuando demanda su comida diaria, pero esto realmente no es hambre como tal. Cuando Jesús realmente sentía hambre, todavía rechazaba la oportunidad de comer. No se rendía ante cualquier demanda o apetito físico, incluso si la apetencia le llagaba de forma fuerte. Es posible que estaba cerca de morir debido al hambre pero seguía manteniendo el control sobre su propio cuerpo. Jesús también tenía dominio de Satanás. Después de su ayuno, fue capaz de comandar a Satanás de irse. A lo largo de su ministerio tenía un control completo sobre el mundo de los espíritus. Jesús tenía esta autoridad él mismo, y lo dejó bien claro que sus seguidores también lo tendrían. En Mateo 10:1 leemos, ‘Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia’. En Lucas dijo ‘Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará’. Jesús también tenía autoridad sobre las enfermedades ‘Y cuando llegó la noche, trajeron a él muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos’ (Mt 8:16). Ninguna enfermedad podía permanecer delante de él. El daba un orden, y la enfermedad se iba. Y esta autoridad no residía simplemente con Jesús, sino que él lo impartía a sus discípulos. ‘Sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán’ (Mr 16:18). Jesús también tenía control sobre la intemperie ‘¿Qué hombre es éste, que aun los vientos y el mar le obedecen?’ (Mt 8:27). Jesús no fue el primero en este sentido, ya que siglos antes Elías había rogado para que no lloviera durante 3 años, y luego rezó para que lloviese. Cuando Jesús no tenía barco, anduvo sobre el mar, y Pedro, cuando tuvo fe, también pudo. Cuando Jesús dio de comer a la multitud milagrosamente, lo hizo con la participación de otros. Pero hay un área, donde no se ve de forma tan directa la autoridad en la vida de Jesús: no se manifiesta en una autoridad sobre los hombres. El no era como un rey terrenal, y decía que su reino no era de este mundo. Cuando fue tentado por Satanás, y éste le ofreció todos los reinados del mundo con la condición de que Jesús se postrara ante él; Jesús no aceptó. No aceptó porque este no era el método del padre, cuyo plan era de gobernar los corazones del ser humano en base a su propia cooperación basada en su voluntad, y no a la fuerza. Jesús reinará hasta que todos sus enemigos estén sometidos bajo sus pies, pero ¿qué son sus pies? ¡Son parte de su cuerpo! Los pies son lo último en salir cuando se nace, y simbolizan aquellos que vencerán y reinarán con él. Jesús impartió toda su autoridad como rey a sus discípulos. Además de los versículos previamente citados también leemos: ‘De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre’ (Jn 14:12). ‘Como me envió el Padre, así también yo os envío’ (Jn 20:21). Mucho más tarde Juan escribió ‘pues como él es, así somos nosotros en este mundo’ (1 Jn 4:17). En Apocalipsis 3:21 leemos las palabras ‘Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono’. En el mundo terrenal los reyes no son siervos y los siervos no son reyes. Los reyes y gobernantes han reinado para su propio placer y beneficio. Muchos han producido sufrimiento y miseria a sus subyugues. Acabamos de salir de un siglo donde torturadores crueles han causado la muerte de millones, a través del hambre y de las guerras. Hitler, Stalin y Mao Tse Tong han sobrepasado a todos los que les precedieron en cuanto a la brutalidad y el sufrimiento que han causado a multitudes de personas inocentes. Los que reinarán en el reino de Dios serán drásticamente diferentes. Serán siervos de de Dios, haciendo la voluntad de dios, y por lo tanto, sirviendo a otros también. Para Jesús, su obediencia completa como sirviente era de hacer la voluntad de su padre, y esto era lo que le otorgaba autoridad como rey. Y así ha de ser para aquellos que le siguen. Obedecerán completamente al padre celestial y por lo tanto serán calificados de compartir el trono con el primogénito. Siervos Como he dicho, en el mundo un antiguo un siervo era lo opuesto de un rey. Un rey tenía poder y autoridad absoluta. Un siervo no era nada más que un siervo y pertenecía a su dueño. No tenía derechos propios. Tenía que obedecer a todo lo que se le mandaba. Jesús era el perfecto siervo de su padre. Dijo ‘Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió’ (Jn 6:38). Igual que un siervo terrenal obedecía a su amo las 24 horas del día, Jesús se rindió constantemente al Padre. No se dejó llevar por sus deseos naturales y ambiciones. La voluntad del Padre era lo más importante, e influía en cada palabra que dijo y en todo lo que hizo. Antiguamente, los siervos servían a sus amos a la fuerza. No tenían la posibilidad de elegir de otra manera. No querían pasar todo el tiempo sirviendo las necesidades de otros, y hubieran preferido de vivir sus vidas según sus propios deseos y ambiciones; pero no tenían la libertad de escoger, y no tenían ningún derecho. Jesús servía a su Padre por voluntad propia. Le encantaba hacer la voluntad de Dios. Para él no resultaba ningún problema ya que tenía los mismos deseos y objetivos que los de su padre. Su dedicación y entrega a su Padre representaron la base de su entrega hacia los demás. Maravillosamente, el servicio a su propia creación está en el corazón del Creador del Padre, y ese mismo servicio está en el corazón de su hijo. Jesús mostró su actitud de siervo de forma realmente conmovedor cuando lavó los pies de sus discípulos. También les instruyó que lavasen los pies el uno al otro. Su vida sirvió de modelo a sus seguidores, y dijo as sus discípulos, ‘Si me amáis, guardad mis mandamientos’ (Jn 14:15). En muchas de sus epístolas Pablo se introducía a sus lectores como ‘Pablo, siervo (o esclavo) de Jesucristo’ (Rom 1:1). En otras ocasiones se introducía como apóstol de Jesucristo, pero el significado original de apóstol no es tan diferente que el de siervo, ya que simplemente significa alguien quien es enviado. Pedro, Santiago y Judás se introducen a sus lectores como siervos de Jesucristo. Por naturaleza no somos siervos que sirven a Dios con voluntad propia, sino que seguimos nuestros propios deseos, apetencias y ambiciones en todo los que hacemos. Somos siervos a nuestras propias pasiones e apetitos. Jesús lo dijo de forma sencilla: ‘De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado’ (Jn 8:34). ¿Cómo podemos ser siervos fieles a Jesús? Nunca lo podemos hacer a través de nuestros propios esfuerzos, ni por nuestra propia voluntad. El no es un explotador que demanda servidumbre de sus seguidores. En Mateo 11:30 dice ‘porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga’. Su yugo es fácil y su carga ligera porque queremos hacer su voluntad. Igual que Jesús era uno con su Padre y le complacía hacer su voluntad, nosotros también vamos a querer hacer su voluntad en la medida en la que nos asemejemos a él. Vendremos a ser sus siervos a través de una transformación interna y un cambio de corazón. En Juan 15:15, Jesús retiró el título de siervo a sus discípulos diciendo ‘Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer’ (Jn 15:15 ). Cuando somos unos con él, simplemente podemos cumplir con los deseos en nuestro corazón, y de una forma maravillosa y milagrosa veremos que a la vez estamos cumpliendo sus deseos también. Hacemos lo que hacemos en libertad completa, y vemos que le estamos sirviendo. Humanos En Jesús, Dios se manifestó como ser humano. Antes de que llegara Jesús, se había manifestado en otras maneras. Las leyes y los rituales del Antiguo Testamento eran sombras de la vedad divina. Los sacerdotes de antaño también revelaron a Dios, pero no de una forma clara. Las escrituras revelaban a Dios a aquellos pocos que tenían acceso a ellos y podían entenderlos. Jesús sobrepasó todas las revelaciones previas cuando vino a revelar a Dios en forma humana. Era la revelación perfecta de Dios, pero incluso él tenía limitaciones. Dijo esto a si mismo ‘De un bautismo tengo que ser bautizado; y ¡cómo me angustio hasta que se cumpla!’. Había aceptado las limitaciones cuando vino a la tierra en forma humana. Estaba limitado a un cuerpo físico. Solo podía ser un tipo de persona. Era masculino, y no podía ser femenino. Vino como Judío, y por lo tanto no podría ser chino, ni indio, ni africano. Trabajó como carpintero, y no podía ser pescador, granjero, enfermera, atleta, músico etc. Y solo vivió hasta los 33 años. Nunca fue padre, ni predicador veterano. Pero expresaba a Dios plenamente en lo que era como un hombre judío, carpintero, ante el mundo entero de la raza humana. Será maravilloso de ver a Jesús manifestado como masculino y femenino, en toda raza, en todas las épocas, en todas las ocupaciones, y con todas la variedades en cuanto al aspecto físico. La luz pura consiste en todos los colores individuales juntados. Cuando todas las luces de diferentes colores del cuerpo de Cristo se unan, producirán la luz pura y brillante de Dios. A través de siglos anteriores, la iglesia ha asumido que representa a Dios. Millones de personas así lo creen. Pero si esto es cierto, la manifestación de Dios a través de la iglesia ha sido muy limitada. Los clérigos han representado un porcentaje muy reducido entre la población humana. En el caso de la iglesia católica, ha consistido primordialmente en celibatos europeos que solo han tenido un oficio –el de ser sacerdote. Esto no representa Dios en el proceso de venir a ser hombre. En este sistema religioso, Dios estaba restringido a una minoría muy reducida de la humanidad. Incluso el sacerdocio del antiguo pacto solo estaba abierto a un número muy reducido de personas. Tenían que ser hombres, entre las edades de 30 y 50, y procedentes de la tribu de Levi. Tanto las mujeres, como los jóvenes o todos aquellos que pertenecían a otra tribu, estaban excluidos. Cuando se revele el verdadero cuerpo de Cristo, cuando sea manifestado, será plenamente humano. Comprenderá a todo el espectro de la raza humana. Será una gran extensión de Jesús, su cabeza. Hijos de Dios Acerquémonos ahora a la parte más interesante de nuestro estudio, el evangelio de Juan, que revela a Jesús como Dios de forma más clara que las otras tres. Como hemos notado previamente, Juan simplemente dice ‘el Verbo era Dios’ (Jn 1:1). También cita la confesión de Tomás ‘¡Señor mío, y Dios mío!’. Además, registra 21 ejemplos de Jesús empleando el nombre divino ‘Yo soy’. Dos veces narra como los fariseos intentaron de apedrear a Jesús, ya que según ellos, había blasfemado cuando se describía a si mismo. De esta manera (y muchas más), el evangelio de Juan presenta a Jesús como Dios. Pablo escribió que ‘Dios fue manifestado en carne,’ (1 Tim 3:16). El autor de los Hebreos describió a Jesús como ‘siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia,’ (Heb 1:3). ¿El evangelio de Juan representa Jesús como Dios, y sus seguidores como hombres con un abismo entre los dos? ¿Es este el mensaje del Nuevo Testamento, y de toda la Biblia? Durante siglos, eso es lo que la iglesia ha enseñado. De hecho no es tan diferente de lo que creían los griegos en la antigüedad, y lo que creen los hindúes hoy en día. Para éstos, sus dioses son entes de otro mundo, completamente separados de los seres de carne y hueso como nosotros. ¿Es que Jesús se consideraba como una especia diferente de sus seguidores? Es que se consideraba como un ente completamente diferente? Examinemos sus palabras otra vez. Jesús dijo ‘Yo y el Padre uno somos’ (Jn 10:30). La reacción de los judíos era de lanzarle piedras. Jesús les dijo ‘Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre; ¿por cuál de ellas me apedreáis?’ (Jn 10:32 ). Le respondieron los judíos, diciendo: ‘Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia; porque tú, siendo hombre, te haces Dios’ (Jn 10:33 ). Las palabras que tanto ofendieron a los fariseos eran ‘Yo y el Padre uno somos’. Interpretaron estas palabras como blasfemas, ya que consideraban que Jesús se creía igual a Dios. Jesús no solo se refería a sí mismo cuando pronunció estas palabras, sino que también se estaba refiriendo a sus discípulos. El rezó para sus discípulos (y para todos aquellos que iban a creer en él a través de los siglos) que, ‘para que todos sean uno; como tú, o Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste’ (Jn 17:21). Su unión con el Padre no era algo que él guardaba para sigo mismo. El rezó que sus seguidores también experimentasen esta unidad con el Padre. Lo que rezó Jesús no era simplemente hipotético. Siempre oraba según la voluntad de su Padre, y por consiguiente cada oración que oró fue respondido. Cualquier oración que oraba era un indicio claro de que iba a suceder. Oró para que sus seguidores fuesen uno con él y con su Padre. Podemos por lo tanto asumir que sus seguidores vendrán a ser uno con él y con su Padre. Los fariseos acusaron a Jesús de blasfemar. ¿Cómo respondió Jesús? ‘les respondió: ¿No está escrito en vuestra ley: Yo dije, dioses sois? Si llamó dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios (y la Escritura no puede ser quebrantada), ¿al que el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: Tú blasfemas, porque dije: Hijo de Dios soy?’ (Jn 10:34-36). Jesús no negó la acusación, pero involucró a sus seguidores en la acusación, citando el Salmo 82: 6 ‘Yo dije: Vosotros sois dioses, Y todos vosotros hijos del Altísimo;’. Este verso habla de dioses en el plural. Jesús mostró que era completamente compatible con las escrituras no solo para él, pero también para sus seguidores de decir que eran hijos de Dios. Jesús siguió respondiendo a los fariseos diciendo ‘Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis. Mas si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que conozcáis y creáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre’ (Jn 10:37-39) Los milagros y otras acciones que hizo eran prueba de que él era el hijo de Dios y Dios era su Padre. Sin embargo, también llamó y dotó a sus discípulos para que hiciesen lo mismo que él, diciendo ‘De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre’ (Jn 14:12). Los mismos milagros que son prueba de que Jesús es el hijo de Dios serán prueba de que sus seguidores son los hijos de Dios. Jesús matizó que no hacía nada ‘Hizo nada por sí mismo;’ El Padre que moraba en él lo hacía todo. ‘¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras’ (Jn 14:10-11). Luego hizo una promesa extraordinaria a sus discípulos que él y su Padre morarían en ellos también. ‘El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él’ (Jn 14:23-24).El Padre que vivió en Jesús también vive en nosotros. Jesús dijo ‘Yo soy la luz del mundo;’. En otra ocasión dijo a sus discípulos ‘Vosotros sois la luz del mundo’ Poco antes de que dejara a sus discípulos, Jesús dijo a María Magdalena, ‘Mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios’ (Jn 20:17) Jesús no concebía a sus discípulos como entes de un grado y estatus inferior. Tampoco nos ve como seres inferiores. El murió para que el espíritu divino que moró en él venga a morar en nosotros, y hacernos uno con él. Ese espíritu es el gran Yo Soy que vive en nosotros también. Este espíritu nos hace hijos de Dios. Pablo habló de esto como ‘el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos, a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria ,’ (Col 1:26-27). Fue escondido de generaciones antes de Pablo, y ha sido escondido de generaciones desde aquél día. Pero ahora, como entonces, dios está revelándolo a sus santos. Muchos años más tarde, Juan escribió ‘Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios’ (1 Jn 3:1). Nosotros también contemplamos nuestro llamado con asombro. El espíritu de Cristo Volvamos ahora a la visión de Ezequiel para leer más de lo que él vio. Hablando de los seres vivientes escribió ‘Y tenían sus alas extendidas por encima, cada uno dos, las cuales se juntaban; y las otras dos cubrían sus cuerpos. Y cada uno caminaba derecho hacia adelante; hacia donde el espíritu les movía que anduviesen, andaban; y cuando andaban, no se volvían’ (Ez 1:11-13). Estos cuatro seres vivientes se movían junto en perfecta unión; e iban donde el espíritu les guiaba . Pablo hizo eco de esto cuando escribió ‘Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.’ Por naturaleza no somos reyes, ni siervos, ni dioses. No tenemos ni el poder de reinar ni la humildad para servir. Nos somos más que seres humanos degradados sin Dios. No podemos ser ninguna de estas cosas por nuestra propia sabiduría, fuerza o voluntad. El Espíritu de Cristo es el gran transformador. Incluso Jesús no hizo nada en su propia fuerza. El mismo dijo ‘No puede el Hijo hacer nada por sí mismo’ y ‘No puedo yo hacer nada por mí mismo’. Dependía completamente del espíritu que moraba en su interior, y que provenía del Padre para todo lo que tenía que hacer. Ese espíritu en él era el rey poderoso y el siervo obediente. Ese siervo era el hombre perfecto y el Dios todo-poderoso. Ese mismo espíritu que moraba en él mora ahora en nosotros. Lo que es imposible con el hombre natural es posible con Dios. El mismo espíritu que hizo a Jesús un siervo también convertirá a los miembros de su cuerpo en siervos. El mismo espíritu que era Dios en Jesús será Dios en aquellos que le siguen. Por ese espíritu vendrán a ser gloriosos, un cuerpo unido, moviendo en unidad perfecta y en harmonía. Por ese espíritu vendrán a ser uno el uno con el otro y con Dios.

  • Un Verdadero Sacerdote Lucas 10:25-37

    Cuando leemos la parábola del buen samaritano, hay algo que debemos tomar muy en cuenta, y es nuestra cultura que es muy distinta a la que había en Palestina en el siglo I, y quizás existan ciertos aspectos de esta parábola que no entendamos, pero lo cierto es que cuando escuchamos o leemos en esta parábola, no nos escandalizamos, ni tampoco nos parece que ataque el statu quo actual de cada uno de nosotros, sin embargo, los que la oyeron de labios de Jesús en el siglo I sí debieron quedar desconcertados, porque el mensaje debió chocar con sus expectativas y también poner en tela de juicio sus límites culturales. Y en esta parábola aparecen varios personajes, y entre ellos están; el interprete, los Sacerdotes, los Levitas y los Samaritanos, y el hombre que fue golpeado, y antes de desglosar el mensaje quiero hablarles un poco de ellos según el orden de su aparición. En primer lugar está el hombre que fue golpeado La parábola dice muy poco acerca de este personaje, solo que fue golpeado y robado; pero nos proporciona un dato muy importante, y es que le quitaron la ropa producto de la fuerte paliza que le dieron, y esto es significativo porque en el siglo I. las personas era fácil de identificar por su forma de vestir y por su idioma o acento, y en ese tiempo el Oriente Medio era gobernado por los romanos, que hablaban latín, esta región estaba helenizada, es decir, tenía una gran influencia griega, había numerosas ciudades griegas, y el griego era hablado mucho, pero los eruditos judíos hablaban hebreo, mientas que los campesinos judíos y la gente común y corriente de toda la región hablaba arameo. Es por esta razón que escuchando hablar a alguien o solo con ver su vestidura se podía identificar quién era, pero debido a que fue golpeado y se había quedado sin ropa, era imposible saber su nacionalidad, y como estaba inconsciente y no podía hablar, resultaba imposible determinar quién era o de dónde era, este personaje es un elemento clave de esta parábola. El segundo personaje es el sacerdote Los sacerdotes judíos eran los que formaban el clero que servía en el templo de Jerusalén, y dentro del clero había una jerarquía. Primero estaba el sumo sacerdote, después los principales sacerdotes. El jefe de la guardia del templo era el más importante de los principales sacerdotes, y por debajo de él había sacerdotes que hacían de tesoreros del templo, o de supervisores del templo, o que se encargaban de los sacerdotes ordinarios, y los sacerdotes ordinarios eran los que servían en el templo durante una semana cada 24 semanas; o sea, que en un año cada sacerdote servía en el templo por dos ocasiones, cada una con una semana de duración. Muchos también servían en el templo durante las tres festividades principales del año; por tanto, algunos sacerdotes ordinarios trabajaban en el templo cinco semanas al año, no todos los sacerdotes vivían en Jerusalén; muchos de ellos vivían en Jericó, una ciudad cercana, o en otras ciudades repartidas por Israel. Por tanto, los que no vivían en Jerusalén tenían que desplazarse allá de dos a cinco veces al año, algunos de ellos poseían grandes riquezas y eran considerados como la aristocracia del país, por otra parte, algunos eran pobres, y tenían un oficio, o trabajaban como escribas durante la mayor parte del año, cuando no estaban sirviendo en el templo, no se nos da más detalles sobre el sacerdote de este relato; pero los que oyeron a Jesús contar esta parábola debieron de suponer que regresaba a su casa en Jericó tras haber estado una semana sirviendo en el templo. El tercer personaje es el levita Es cierto que todos los sacerdotes eran levitas, pero no todos los levitas eran sacerdotes, los levitas eran considerados el clero bajo, una categoría inferior a la de los sacerdotes, pero al igual que los sacerdotes, servían en el templo dos semanas al año, en dos épocas diferentes, había cuatro levitas que tenían un puesto permanente en el templo: el músico principal, el director del coro, el portero principal, y el que supervisaba a los levitas que servían en el templo, algunos levitas eran cantantes y músicos. Otros hacían de criados en el templo, teniendo a su cargo la limpieza y la conservación del templo, y ayudaban a los sacerdotes a ponerse y quitarse sus vestiduras, la policía del templo también estaba conformada por levitas, ellos montaban guardia en las puertas y en el patio de los gentiles, y en la entrada de los lugares a los que solo se permitía ingresar a los sacerdotes, realizaban detenciones y aplicaban castigos siguiendo instrucciones del Sanedrín, el tribunal judío de la época, y lo lógico de esto habría sido el suponer que el levita en el camino de Jericó regresaba a su casa después de una de sus semanas de servicio en el templo de Jerusalén El cuarto personaje es el samaritano Los samaritanos eran un pueblo que vivía en Samaria, una zona de colinas limitada al norte de Galilea y al sur de Judea, ellos aceptaban los cinco libros de Moisés, pero consideraban que Dios había escogido el monte Gerizim como lugar de culto, en vez de Jerusalén, pero en el año 128 a. C ósea, “antiguo testamento” el templo samaritano del monte Gerizim fue destruido por el ejército judío, y entre el año 6 y 7 d. C., unos samaritanos esparcieron huesos humanos en el templo judío, con lo que lo profanaron. Esos dos sucesos contribuyeron a la profunda guerra que había entre judíos y samaritanos, es por eso que cuando un judío quería insultar a otro, lo llamaba samaritano, y a Jesús se lo dijeron una vez ¿No decimos que tú eres samaritano y que tienes demonio? y fue por ese ambiente de hostilidad cultural, racial y religiosa que Jesús contó esta parábola del buen samaritano. El último personaje es el intérprete de la Ley Aunque no forma parte del relato, fueron sus preguntas las que hizo que Jesús diera pie a la parábola, porque sin el diálogo entre Jesús y el intérprete de la Ley, la parábola queda fuera de su contexto original, y se pierden elementos significativos, “por eso es bueno que te pregunten” los intérpretes de la Ley eran escribas, eran expertos en la ley religiosa, intérpretes y maestros de las leyes de Moisés y estudiaban las cuestiones más espinosas y sutiles de la Ley y emitían su opinión, ellos eran tenidos en gran estima por sus conocimientos, y como muestra de respeto, la gente se levantaba cuando les hacía una pregunta. Y ahora que conocemos mejor a los personajes, veamos entonces lo que sucede cuando el intérprete de la Ley le hizo a Jesús una pregunta en Lucas 10: 25 Y he aquí un intérprete de la Ley se levantó y dijo; para probarle: Maestro, ¿haciendo que cosa heredaré la vida eterna? el intérprete lo llamó Maestro, y en otros pasajes se le llama “Rabí” que era el tratamiento que se daba a los maestros religiosos, así que el intérprete de la Ley reconoce que Jesús es un Maestro y se lo demuestra, no solo llamándolo así, sino también poniéndose en pie al hacerle su pregunta, ahora bien, la cuestión de cómo alcanzar la vida eterna era un debate entre los judíos del siglo I, ellos se apoyaban mucho y en lo particular en el cumplimiento de la Ley como forma de ganarse la vida eterna, así que lo que el intérprete de la Ley buscaba eran pruebas de que Jesús negara que había que observar las leyes de Moisés, pero Jesús le dice en el versículo 26… ¿Qué está escrito en la Ley? ¿Cómo lees? Aquel Respondiendo dijo: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu fuerza, y con toda tu mente, y a tu prójimo como a ti mismo” y aquí hay algo interesante en el que les pido que me hagan una tesis sobre porque Jesús le dice al intérprete, que hay que amar al prójimo como a ti mismo, cuando dijo en Marcos, 8:34, si alguno quiere venir en pos de mi, niéguese a si mismo… Como se aprecia en los Evangelios, eso era justo lo que Jesús había estado enseñando; quizás el intérprete de la Ley se lo había oído decir. Su respuesta estaba tomada de dos pasajes de las Escrituras: Levítico 19:18 y Deuteronomio 6:5 y Jesús le dijo al intérprete de la Ley que tenía razón, que debía hacer eso, que debía cumplir ese principio de amar a Dios con todo su ser y amar a su prójimo, pero en la siguiente frase, el intérprete de la Ley buscando la forma de justificarse ante Dios, le pregunta en el versículo 29. ¿Y quién es mi prójimo? y es porque el intérprete de la Ley entiende que puede amar a Dios cumpliendo la Ley; pero eso de “amar a su prójimo” le parece un poco confuso. Porque para los judíos el “prójimo” está dentro de los “hijos de su pueblo “es decir…sus paisanos judíos. Pero ¿hay otros? Los gentiles no eran considerados “prójimos” pero en Levítico 19:34 dice: “como a un natural de vosotros tendréis al extranjero que more entre vosotros, y lo amaras como a ti mismo; porque extranjero fuiste en tierra de Egipto. Yo Jehová vuestro Dios” y es en respuesta a esa pregunta: ¿Quién es mi prójimo? Jesús cuenta la parábola, y le dice en el versículo 30… Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron dejándole medio muerto” La distancia hasta Jericó era de unos 27 kilómetros, en bajada, desde Jerusalén, que está a unos 800 metros de altitud, hasta Jericó, a 240 metros por debajo del nivel del mar, por un camino que tenía fama de peligroso a causa de los ladrones. En Oriente Medio, lo normal era que los bandidos golpearan a sus víctimas solo si estas se resistían; y probablemente eso fue lo que hizo el hombre en cuestión, pues le quitaron la ropa, lo golpearon y lo abandonaron en el camino dejándolo inconsciente, y medio muerto. Y la palabra “Medio muerto” para los judíos equivale “próximo a la muerte” o “a punto de morir” “pero aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole paso de largo, vs, 30” Es probable que el sacerdote volviera de una de sus semanas de servicio en el templo. Por su categoría social, y seguramente iba montado en un burro y podría haber llevado a Jericó al hombre herido, pero el caso era que no tenía forma de saber quién era, o de qué nacionalidad era, puesto que estaba inconsciente y además desnudo, y la ley musaica obligaba al sacerdote a ayudar a un compatriota judío, pero no a un extranjero, y dadas las circunstancias no podía determinar si el herido era lo uno o lo otro. Además, el sacerdote no sabía si el hombre estaba muerto o vivo y, según la Ley, si tocaba un cadáver o se acercaba a uno quedaría ceremonialmente impuro. Si se acercaba a menos de unos dos metros, y el hombre estaba muerto, el sacerdote quedaría contaminado, y para purificarse le haría falta una semana de ritos religiosos, en la que tendría que comprar un animal para sacrificar. Durante ese tiempo no podría recaudar ningún diezmo, ni comer de ello, ni él, ni su familia, ni sus criados, porque si el hombre estaba inconsciente, y el sacerdote lo tocaba, y el hombre moría poco después, el sacerdote tendría que rasgar o romper su ropa, o sea, que luego tendría que comprar ropa nueva para sustituirla. Así que ayudar a ese hombre no identificable podía salirle caro. Al final, por el motivo que fuera, decidió pasar de largo por el otro lado del camino para guardar las distancias con él. “Así mismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole pasó de largo, ver, 32” el levita, que probablemente regresaba a su casa después de servir una semana en el templo, pues él hace lo mismo que el sacerdote, y decide no ayudar, lo más seguro es que el levita fuera consciente de que el sacerdote había pasado al lado del hombre herido, y por ser de una clase social inferior a la del sacerdote, posiblemente iba a pie. Aunque tal vez no habría podido llevar al hombre a ningún sitio, le podría haber administrado los primeros auxilios, pues no estaba sujeto a las mismas leyes de pureza que el sacerdote, de que tenía que conservarse puro durante su semana de servicio en el templo, ya que no estaba sujeto a esa obligación, pero por lo que dice la parábola, es posible que se acercara al hombre, porque el sacerdote lo vio y pasó de largo, pero el levita “llegando cerca de aquel lugar” lo vio y pasó de largo, y no se dice el motivo por el que pasó de largo; pero es posible que, sabiendo que el sacerdote, que conocía mejor las leyes y obligaciones religiosas, no había hecho nada, supuso que lo mejor era no hacer nada él tampoco. Una intervención suya se habría podido interpretar como una crítica de la concepción de la Ley del sacerdote, y se habría podido considerar como un insulto para el sacerdote, también es posible que no prestara ayuda porque temía por su propia seguridad. Los bandidos podrían estar cerca, y si se quedaba un rato ayudando al moribundo, podía terminar igual que él. Fueran cuales fueran sus razonamientos, el levita, que era la segunda persona del templo, llegó…vio…y pasó de largo…y en este punto del relato, los oyentes originales y el interprete pensarían que la siguiente persona que hallaría al hombre sería un judío no religioso, esto había sido para ellos lógico, considerando que se iba en orden decreciente de categoría social: sacerdote, levita y laico, pero Jesús fue mucho más allá de lo que ellos podían esperar, porque la tercera persona que hace su aparición es un samaritano despreciado, un enemigo, y el asunto se pone peor cuando Jesús cuenta todo lo que este hace por el moribundo, cosas que los religiosos, el sacerdote y el levita, personas que servían en el templo, tenían que hacer, pero no hicieron, por eso… Si eres Sacerdote…se un Sacerdote … el ver, 33-34 dice, “pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de y viéndole, fue movido a misericordia” y acercándose, vendó sus heridas, echándole aceite y vino; poniéndole en su cabalgadura, le llevó a el mesón y cuidó de él” el samaritano, era un mercader que transportaba vino y aceite y que tenía consigo al menos un animal, probablemente un burro, y se compadeció del hombre golpeado. Primero cura sus heridas., y lo qué utiliza para eso no es el servicio de ambulancia de la localidad no tiene un botiquín, él quizás, como comerciante, llevaba alguna tela, y tal vez se quita la túnica de lino que lleva como ropa interior y usa eso, o se quita el turbante y lo usa como venda. Y echa vino y aceite en las heridas para limpiarlas, desinfectarlas y curarlas, además de eso, monta al hombre sobre su propio animal y lo lleva a una posada, supongo que en Jericó. El sacerdote podría haber llevado al hombre a Jericó para que lo atendieran. El levita podría haberle prestado al menos los primeros auxilios. Sin embargo, es el samaritano quien hace lo que ni el sacerdote ni el levita quisieron hacer, por eso…Si eres Sacerdote…se un Sacerdote…porque el samaritano lleva al malherido a un mesón y lo cuida allá. el samaritano se arriesgó mucho al entrar a la ciudad con un judío (si era un judío) moribundo sobre su asno; los parientes del herido podrían haberle echado a él la culpa de lo ocurrido, y haberse desquitado con él. Por su propia seguridad, habría sido más prudente dejar al hombre cerca de la ciudad o a las puertas de la misma; pero él lo llevó a la posada y pasó la noche cuidándolo. Y eso no fue todo lo que hizo, porque el ver 35 dice que “al otro día saco dos denarios y los dio al mesonero, y dijo: Cuídemelo, y todo lo que gaste demás, yo te lo pagaré cuando regrese” y al terminar la parábola, Jesús le pregunta al intérprete de la Ley: ¿Quién pues de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? Y en ver 37 el intérprete de la Ley dijo: el que uso de misericordia con él, y Jesús le dice… Ve y haz tú lo mismo” recordemos que la pregunta del intérprete de la Ley era: ¿Quién es mi prójimo? Jesús no le respondió de la forma concreta que él quería, sino que contó una parábola y luego le preguntó quién se había portado como prójimo del hombre asaltado. El intérprete de la Ley quería una respuesta simple, como: «Tu prójimo es todo paisano judío, así como cualquiera que se haya convertido al judaísmo y todo extranjero que viva entre ustedes, y si al intérprete de la Ley le hubieran dado una lista así, habría sabido exactamente a quién la Ley le mandaba que amara. Pero la parábola de Jesús demostró que no se puede hacer una listita que reduzca las personas que estamos obligados a amar o que debemos considerar nuestro prójimo. Jesús aclaró que el prójimo son las personas necesitadas que Dios pone en nuestro camino, y puede que el hombre que fue golpeado y dado por muerto no fuera «legalmente» el prójimo de los dos religiosos; no era posible saberlo. Pero el levita y el sacerdote estaban más preocupados por la ley religiosa, los rituales y el deber, que por obrar con misericordia y bondad. fue el samaritano, la persona que los oyentes menos se esperaban que hiciera su aparición, el que se conmovió, y no solo se conmovió en el sentido de que sintió el deseo de ayudar, sino que su compasión lo impulsó a la acción. Y eso tuvo su costo. El samaritano se arriesgó al detenerse a cuidar del hombre malherido en un lugar donde lo habrían podido atacar también a él. No sabía si los ladrones seguían en las inmediaciones. Gastó vino y aceite. Rasgó una tela o algunas de sus prendas para vendar las heridas del hombre que ni siquiera conocía, lo transportaron, y pasó la noche atendiéndolo y a la mañana dejó dinero para que lo cuidaran. Todo eso fueron costosos actos de amor, y lo último que le dijo Jesús al intérprete de la Ley fue: “Ve y haz tú lo mismo” en pocas palabras…recupera la identidad de quien eres…y comienza a comportarte y actuar como un sacerdote… y concluyo este mensaje con una poderosa cita…en /Reyes, 17:25-28 que dice…“y aconteció al principio, cuando comenzaron habitar allí, que no temiendo ellos a Jehová, envió Jehová contra ellos leones que los mataban, Dijeron pues al rey de Asiria, las gente que tu trasladaste y pusiste en las ciudades de samaria, no conocen la ley del Dios de aquella tierra, y él ha echado leones en medio de ellos, y he aquí que los leones los matan, porque no conocen la ley del Dios de la tierra. Y el rey de Asiria mando diciendo: llevad allí algunos de los sacerdotes que trajiste de allá, y valla y habite allí, y les enseñe la ley del Dios del país. Y vino uno de los sacerdotes que habían llevado cautivo de samaria, y habito en Bet-el, y les enseño como habían de temer a Jehová” en medio de todos estos pueblos que estaban en cautividad habían samaritanos, y fue un sacerdote de Israel quien enseño a estos pueblos, incluyendo a los samaritanos como habían de temer a Dios, por lo tanto el Samaritano de esta historia saco lo que normalmente usaba un Sacerdote, el aceite para Ungir y el vino para la libación, en pocas palabras el Samaritano recordó que era un Sacerdote, y actuó como un Sacerdote… Porque cuando tu sabes quién eres…actuaras basado en lo que tu dice que eres …

  • Cristo Jesús revelado en cada libro de la Biblia

    Toda la Biblia cuenta una historia en la que Jesús es el protagonista. Todo gira entorno a Él y tiene el propósito de guiarte a conocer su gloria. ANTIGUO TESTAMENTO: GÉNESIS, Cristo es, “la Simiente de la Mujer.” Génesis 3:15 ÉXODO, Él es, “El Cordero Pascual.” Éxodo 12:1-28 LEVÍTICO, Él es nuestro “Sumo Sacerdote.” Levítico 21:10 NÚMEROS, Él es “La Columna de nube de día, y la Columna de fuego de noche” Números 14:14 DEUTERONOMIO, Él es “El Profeta mayor que Moisés.” Deuteronomio 18:15 JOSUÉ, Él es “El Capitán de nuestra Salvación.”, Josué 6:25 JUECES, Él es “Nuestro Juez y dador de la Ley.”, Jueces 2:18, 11:27 EN RUTH, Él es “Nuestro Pariente Redentor.”, Rut 2:1, 2:20, 4:14,15 I Y II SAMUEL, Él es “Nuestro Profeta Fiel”, I Samuel 2:35, 3:20 I Y II REYES Y CRÓNICAS, Él es ‘nuestro Rey que gobierna.”, 1 Reyes 1:13 ESDRAS, Él es “nuestro Escriba Fiel.”, Esdras 7:12, 7:21. NEHEMÍAS, Él es “el Constructor de los muros derribados.”, Nehemías 2:13,17. ESTHER, Él es “nuestro Mardoqueo.”, Esther 2:11, 3; 5,6 JOB, Él es ‘nuestro redentor que vive.” Job 19:25 LOS SALMOS, Él es “Jehová nuestro Pastor.” Salmo 23:1; 80:1 PROVERBIOS, Él es “Nuestra Sabiduría.” Proverbios 1:2,7 ECLESIASTÉS, Él es “Nuestra Sabiduría.” Eclesiastés 12; 9,13 CANTAR DE LOS CANTARES, Él es “Nuestro Amado y nuestro Esposo. “Todo Cantares, representativos Cantares 1:16; 2:8; 4:8-12; 8:5 ISAÍAS, Él es “El Príncipe de Paz.” Isaías 9:6,7 JEREMÍAS, Él es “Nuestro Profeta que gime.” Jeremías 42:2 LAMENTACIONES, Él es “Nuestro Profeta que gime.” Lamentaciones 2:19 EZEQUIEL, Él es la maravillosa “figura de Cuatro Seres Vivientes.”, Ezequiel 1:4-5 DANIEL, Él es el “cuarto Hombre en el horno de fuego.” Daniel 3:25 OSEAS, Él es “El Esposo eterno.” Óseas 2:19,20 JOEL, Él es “El Bautizador en el Espíritu Santo.”, Joel 2:28,29 AMOS, Él es “El que lleva nuestras cargas.”, Amos 9:11,12(ver hechos 15; 16-18) ABDÍAS, Él es “Nuestro Salvador.”, Abdías 17 JONÁS, Él es “El gran Misionero foráneo. “Jonás 1; 2,17, (ver Mateo 12; 40) MIQUEAS, Él es el Rey “que será Señor en Israel” y que será “nuestra Paz” Miqueas 5; 2,5 NAHUM, Él es “El Mensajero de hermosos pies.” Nahúm 1; 15, y Él es “Nuestro Vengador” Nahúm 1; 2. HABACUC, Él es “El Evangelista que clama por arrepentimiento. “Habacuc 1:12; 3:3-,15. SOFONÍAS, Él es “El Señor Poderoso para Salvar. “Sofonías 3:17 HAGEO, Él es “El Restaurador de la herencia perdida” Hageo 2:7 ZACARÍAS, Él es El futuro Rey de Sion Zacarías 9:9 y “El Manantial abierto de la Casa de David.” Zacarías 13:1 MALAQUÍAS, Él es “El Sol de Justicia.”, Malaquías 4:2 NUEVO TESTAMENTO: MATEO Él es “El Mesías.”; Mateo11.2–5; Mateo 2:4 MARCOS Él es “El Obrador de Milagros.”; Marcos 1.32–34; 3.7–12; 6.55, 56. LUCAS Él es “El Hijo del Hombre.”; Lc. 9:22; 18:31–33; 19:10; Lc. 24:7 JUAN Él es “El Hijo de Dios.” Juan 10:36; Jn.1:44,49; Jn. 3:18; Jn.11:4; 5:25; 9:33; 20:31 HECHOS Él es “El Espíritu Santo moviéndose entre los hombres.”; Hch.1:2; 1:5; 2:38; 10:38 ROMANOS Él es “El Justificador.”; Ro. 3:24-26; 5:1,9 PRIMERA Y SEGUNDA DE CORINTIOS Él es “El Santificador.” I Co.1:2,10; II Co. 5:17:7:1 GÁLATAS Él es “El Redentor de la maldición de la ley.” Gá. 3:13; 4:4,5 EFESIOS Él es “El Esposo de la Iglesia.” Efesios 5:21-28 (Compare con Isaías 62:5) FILIPENSES, Él es “El Gozo de nuestro Corazón.”; Fil. 4:1,4 EN COLOSENSES, Él es “En quien habita corporalmente la plenitud de la Deidad. “Col. 2:9 PRIMERA Y SEGUNDA DE TESALONICENSES, Él es “Nuestro inminente Rey Venidero.” I Tes. 4:13-17; 5:2 PRIMERA Y SEGUNDA DE TIMOTEO, Él es “El Mediador entre Dios y los hombres.” I Timoteo 2:5 TITO, Él es “El Pastor Fiel.” Tito 3:8. El que organiza y administra fiel la iglesia. Tito 2:7,8 FILEMÓN, Él es “El Amigo de los oprimidos”. Filemón 16,17 HEBREOS, Él es “Nuestro Sumo Sacerdote.”; He 3:1; He. 7:26; He. 9:11. SANTIAGO, Él es “El Sanador de los enfermos.”; Stg. 5:15 PRIMERA Y SEGUNDA DE PEDRO, Él es “El Príncipe de los Pastores.”; 1 Pedro 5:4. PRIMERA SEGUNDA Y TERCERA DE JUAN, Él es “El Amor de Dios derramado en nuestros corazones.” 1 Juan 4:7-9; 2 Juan 3,6; 3 Juan 5-7 ver Ro. 5:5. JUDAS, Él es “El Señor que viene con sus millares de Santos.”; Judas 14 APOCALIPSIS, Él es “El Rey de Reyes y Señor de Señores.”; Apocalipsis 19:16; Apocalipsis 17:14

  • 50 nombres y títulos de Jesucristo

    Nombres de Jesucristo ¿Quién es Jesucristo? Su función puede definirse en parte con los cientos de nombres y títulos que se le dan en varios pasajes de la Biblia . Aprende más sobre Jesús y la razón por la que recibe estos cincuenta nombres. 1. Salvador “Que por esto mismo trabajamos y sufrimos oprobios, porque esperamos en el Dios viviente, que es el Salvador de todos los hombres, mayormente de los que creen” (1 Timoteo 4:10). 2. Redentor “Yo sé que mi Redentor vive, y que al final se levantará sobre el polvo” (Job 19:25). 3. Pan de Vida “Y Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida ; el que a mí viene nunca tendrá hambre; y el que en mí cree no tendrá sed jamás” (Juan 6:35). 4. Señor“Entonces aquel discípulo a quien Jesús amaba dijo a Pedro: ¡Es el Señor !” (Juan 21:7). 5. Creador “¿No has sabido? ¿No has oído que el Dios eterno, Jehová, el cual creó los confines de la tierra, no desfallece ni se fatiga? Su entendimiento es inescrutable” (Isaías 40:28). 6. Hijo del Dios Viviente “Respondió Simón Pedro y dijo: ¡Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente !” (Mateo 16:16). 7. Hijo Unigénito “Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su Hijo Unigénito , para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16). 8. Hijo Amado “Y vino una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo Amado ; a él oíd” (Lucas 9:35). 9. Santo de Israel “Acérquese y venga el consejo del Santo de Israel , para que lo sepamos!” (Isaías 5:19). 10 –14. Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de Paz “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado; y el principado estará sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable , Consejero , Dios fuerte , Padre eterno , Príncipe de paz ” (Isaías 9:6). 15. Rey de Reyes “La cual a su tiempo mostrará el bienaventurado y único Soberano, Rey de reyes y Señor de señores” (1 Timoteo 6:15). Aprende más de Jesucristo a través de la Biblia 16. Cabeza de la Iglesia “Cristo es cabeza de la iglesia ; y él es el salvador del cuerpo” (Efesios 5:23). 17. Omnipotente “Ciertamente espíritu hay en el hombre, y la inspiración del Omnipotente le hace entender” (Job 32:8). 18. Alfa y Omega “Yo soy el Alfa y la Omega , el principio y el fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso” (Apocalipsis 1:8). 19. Maestro “Pero vosotros no queráis ser llamados Rabí; porque uno es vuestro Maestro , el Cristo, y todos vosotros sois hermanos” (Mateo 23:8). 20. Rey de los Judíos “Y los soldados entretejieron una corona de espinas y la pusieron sobre su cabeza, y le vistieron con un manto de púrpura; y le decían: ¡Salve, Rey de los judíos ! Y le daban de bofetadas” (Juan 19:2-3). 21. Sumo Sacerdote “Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial, considerad al Apóstol y Sumo Sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús” (Hebreos 3:1). 22. Profeta “Y la gente decía: Este es Jesús, el profeta , de Nazaret de Galilea” (Mateo 21:11). 23. Maestro “Este vino a Jesús de noche y le dijo: Rabí, sabemos que eres maestro que ha venido de Dios, porque nadie puede hacer estos milagros que tú haces si no está Dios con él” (Juan 3:2). 24. Emmanuel “Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que una virgen concebirá, y dará a luz un hijo y llamará su nombre Emmanuel ” (Isaías 7:14). 25. Abogado “Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; pero si alguno ha pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo, el justo” (1 Juan 2:1). 26. Mediador “Así que, por eso es mediador del nuevo testamento, para que, al intervenir una muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer testamento, los que son llamados reciban la promesa de la herencia eterna” (Hebreos 9:15). 27. Juez “Y nos mandó que predicásemos al pueblo y testificásemos que él es el que Dios ha puesto por Juez de los vivos y de los muertos” (Hechos 10:42). 28. Principal Piedra del Ángulo “Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo” (Efesios 2:20). 29. Autor y Consumador de la Fe “Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe , quien, por el gozo puesto delante de él, sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios” (Hebreos 12:2). 30. Cordero de Dios “Al día siguiente vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: ¡He aquí el Cordero de Dios , que quita el pecado del mundo!” (Juan 1:29). 31. Buen Pastor “Yo soy el buen pastor ; el buen pastor da su vida por las ovejas” (Juan 10:11). 32. Pastor y Obispo de Almas Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas” (1 Pedro 2:25). 33. El Verbo “En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios” (Juan 1:1). 34. Manantial de Aguas Vivas “¡Oh Jehová, esperanza de Israel!, todos los que te abandonan serán avergonzados; y los que se apartan de mí serán inscritos en el polvo, porque abandonaron a Jehová, manantial de aguas vivas ” (Jeremías 17:13). 35. Roca “Él es la Roca , cuya obra es perfecta, porque todos sus caminos son justos; Es un Dios de verdad y no hay maldad en él. Es justo y recto” (Deuteronomio 32:4). 36. Mesías “Hemos hallado al Mesías , que interpretado es, el Cristo” (Juan 1:41). 37. La Vid Verdadera “Yo soy la vid verdadera , y mi Padre es el labrador” (Juan 15:1). 38. Renuevo “He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David un renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será prudente y hará juicio y justicia en la tierra” (Jeremías 23:5). 39. Novio “El que tiene a la novia es el novio ; mas el amigo del novio, que está de pie y le oye, se goza grandemente de la voz del novio; así pues, este, mi gozo, ha sido cumplido” (Juan 3:29). 40. Aurora “Por la tierna misericordia de nuestro Dios, con que nos visitó desde lo alto la aurora , para dar luz a los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte” (Lucas 1:78-79). 41. Siloh “No será quitado el cetro de Judá, ni el legislador de entre sus pies, hasta que venga Siloh ; y a él se congregarán los pueblos” (Génesis 49:10). 42. El León de la Tribu de Judá “Y uno de los ancianos me dijo: No llores; he aquí que el León de la tribu de Judá , la Raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos” (Apocalipsis 5:5). 43. La Estrella Resplandeciente de la Mañana “Yo, Jesús, he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana ” (Apocalipsis 22:16). 44. La Imagen del Dios Invisible “En quien tenemos redención por su sangre, la remisión de pecados. Él es la imagen del Dios invisible , el primogénito de toda creación” (Colosenses 1:14-15). 45. Yo Soy “Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy ” (Juan 8:58). 46. Hijo del Hombre “Porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se había perdido” (Mateo 18:11). 47. Carpintero “¿No es este el carpintero , hijo de María, hermano de Jacobo, y de José, y de Judas y de Simón? ¿No están también aquí con nosotros sus hermanas? Y se escandalizaban de él” (Marcos 6:3). 48. El Camino, La Verdad y La Vida “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad y la vida ; nadie viene al Padre sino por mí” (Juan 14:6). 49. Rey de Israel “A otros salvó, pero a sí mismo no puede salvarse. Si es el Rey de Israel , descienda ahora de la cruz, y creeremos en él” (Mateo 27:42). 50. Cristo “Respondió Simón Pedro y dijo: ¡Tú eres el Cristo , el Hijo del Dios viviente!” (Mateo 16:16).

  • El Mensaje a las 7 Iglesias

    Gracias por visitarnos esperamos que sea de Bendición para su vida. Por favor No Te Vayas sin darle me gusta y dejar tus comentarios. Si Te gustaría tener algún conocimiento sobre algún tema especifico, escríbenos en la caja de comentarios al final de la pagina. “Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete iglesias que están en Asia: a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea”. Apocalipsis 1:11 INTRODUCCIÓN Los capítulos 2 y 3 de Apocalipsis son conocidos como las cartas a las siete iglesias y se ubicaban geográficamente en la península de Asia Menor, lo que actualmente hoy conocemos como Turquía. En la provincia de Asia existían más iglesias, sin embargo, el Señor decide enviar este mensaje solamente a siete de ellas. Las siete iglesias eran literalmente asambleas históricas que existían en tiempos de Juan el apóstol las cuales atravesaban por luchas con el mundo, la carne y el diablo. Su mensaje nos enseña mucho en nuestro tiempo y nos exhortan a mantener lo que hemos ganado, perseverando hasta el final sabiendo que nuestra recompensa es grande en el reino de los cielos. Juan es claro al decirnos que esta revelación viene directamente de Jesucristo y tiene como propósito mostrar lo que ha de venir en el futuro: “La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan, que ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesucristo, y de todas las cosas que ha visto. Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca” , (Apocalipsis 1:1-3). Ahora, iniciando en el capítulo 2 y continuando en el 3, el libro de Apocalipsis nos presenta el mensaje a las 7 iglesias y al considerar el mensaje que Dios dirige a cada una de ellas podemos encontrar cierto orden que prevalece, con ciertas variaciones: 1.Una dedicatoria. 2.Una descripción del Señor. 3.Una expresión de aprobación para la iglesia. 4.Una corrección a lo que está equivocado. 5.Una exhortación. 6.Una advertencia de disciplina. 7.Una promesa al vencedor. No olvidemos que todo el mensaje de Apocalipsis gira alrededor de tres temas principales: “Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de estas” , (Apocalipsis 1:19). Las cosas que has visto se refieren a lo que ya pasó, la resurrección de nuestro Cristo el cual fue visto en una visión completamente asombrosa por Juan en los versículos anteriores. En segundo lugar, están las cosas que son , y se refiere al mensaje a las 7 iglesias, mensaje aplicable a las iglesias de nuestro tiempo y este comprende los capítulos 2 y 3. Finalmente, desde el capítulo 4 el libro de Apocalipsis se enfoca en presentar las cosas que han de ser después de estas , es decir, los eventos futuros. Ahora bien, este mensaje contenido en Apocalipsis está dirigido a 7 iglesias con el fin de que su iglesia no ignore lo que ha de venir: “Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete iglesias que están en Asia: a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea” , (Apocalipsis 1:11). Es interesante ver como este mensaje de las 7 iglesias se ha interpretado de 3 formas diferentes. Primero, tenemos aquella interpretación que lo ve como un mensaje exclusivo y específico únicamente para estas 7 iglesias y, por tanto, ya no puede aplicarse a nuestras congregaciones en la actualidad . Sin embargo, tenemos un segundo punto de vista que acepta este hecho y también cree que estas iglesias de manera simultánea representan las condiciones que hoy en día nuestras iglesias viven y, por tanto, es un mensaje actualizado para nuestras vidas y que todos debemos tomar en cuenta . Finalmente, una tercera perspectiva respecto al mensaje de las 7 iglesias es la algunos han llamado la histórica-profética , la cual opina que éstos 7 mensajes representan 7 grandes períodos históricos por los cuales la iglesia ha atravesado a lo largo de sus más de 2,000 años. ¿UN MENSAJE HISTÓRICO-PROFÉTICO? Los que apoyan este punto de vista consideran que cada mensaje dirigido a las siete iglesias es una profecía que se ajusta a un periodo histórico por el cual pasaría la iglesia. Así por ejemplo, La carta dirigida a Éfeso representa el período apostólico; la de Esmirna representa los 300 años de persecución bajo los Césares romanos; la de Pérgamo habla de la corrupción de la iglesia que abarca desde Constantino hasta el surgimiento del papado de la iglesia católica; Tiatira simboliza el auge y supremacía de la Iglesia Católica Romana y la época papal; Sardis representa la era de la reforma cristiana; Filadelfia describe el período deénfasis misionero y evangelístico; y Laodisea representa el período de la apostasía de la iglesia. Ahora bien, con respecto a este punto de vista no todos los teólogos lo apoyan y se le da muy poco crédito. No obstante, esta perspectiva nos puede exhortar a estudiar la historia de la iglesia cristiana ya que enriquece nuestro conocimiento en cuanto a nuestros gloriosos orígenes y comprendemos mejor cómo esta se ha formado a lo largo de la historia. Consideremos pues el mensaje de cada una de las 7 iglesias desde la perspectiva histórico-profético: El mensaje a Éfeso. La primera iglesia a la cual el Señor se dirige en este libro es a la de Éfeso y su mensaje es considerado por algunos como un anuncio profético que se ajusta perfectamente al periodo de la historia eclesiástica que se conoce como el de la iglesia apostólica. Se conoce como Iglesia Apostólica aquel periodo que comprende desde los inicios del cristianismo en el año 30 d.C., hasta la muerte del último de los apóstoles, Juan, aproximadamente en el 100 d.C. ahora, al leer el mensaje de esta iglesia podemos ver las similitudes con este periodo: “Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos; y has sufrido y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado. Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor” , (Apocalipsis 2.1-4). En este periodo la iglesia se reconoció por su arduo trabajo y paciencia, por no tolerar a los falsos apóstoles; sin embargo, también el Señor les recrimina por haber perdido su primer amor, y esto coincide con la situación que Pablo describe en una de sus últimas cartas que le escribió a Timoteo, ya que en 2 Timoteo Pablo exhorta a Timoteo a avivar el fuego del don de Dios: “Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos” , (2 Timoteo 1:6). Esta observación era necesaria ya que para este momento en el que se acercaba la muerte de Pablo la iglesia estaba atravesando por divisiones, apostasía y enfriamiento espiritual, consecuencias que podríamos atribuírselas a dejar el primer amor. El mensaje a Esmirna. La segunda iglesia a la cual el Señor dirige su mensaje es a la de Esmirna, la cual tiene un contenido que algunos ven como un anuncio profético de lo que paso en el periodo histórico de la iglesia primitiva. Se conoce como la Iglesia Primitiva al periodo comprendido entre el año 100 d.C. donde se destacan las 10 persecuciones crueles que los emperadores romanos desataron sobre la iglesia hasta que Constantino les puso fin con el edicto de Milán en el año 313 d.C. y al leer el mensaje exclusivo para esta iglesia vemos que coincide con dicho periodo histórico: “He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida” , (Apocalipsis 2:10). Muchos ven esta referencia a tener tribulación por diez días con las 10 persecuciones principales que los cristianos vivieron en este periodo. En este periodo histórico de la iglesia se consideran las persecuciones y martirio de la iglesia, el circo romano, las catacumbas y el martirio de algunos de los padres de la iglesia primitiva como como Ignacio de Antioquia, Policarpo de Esmirna, Justino Mártir, entre otros que se describen en el libro de John Fox titulado “Los Mártires”. Como se visualiza en el mensaje de esta carta, esta iglesia se conoce como la iglesia sufriente y fiel a su fe ya que a pesar de las persecuciones no negó a su Señor. El mensaje a Pérgamo. La tercera iglesia a la cual el Señor dirigió su mensaje fue a la que estaba ubicada en Pérgamo, y al considerar una vez más la perspectiva profética muchos observan que se ajusta al periodo histórico de la iglesia imperial. Se conoce como el periodo de la Iglesia Imperial al marco histórico que la iglesia atravesó desde el 313 d.C. que inicio con el edicto de Milán, hasta el año 476 d.C., y de esta forma este período cubre desde la historia del emperador Constantino que ceso con las persecuciones y oficializo el cristianismo como la religión oficial del imperio romano, además en este periodo surgen los primeros monasterios y por ende la vida monástica, también los obispos son corrompidos por el poder y el dinero, así como el auge de grandes escritores como el trio Capadocia, Eusebio, Crisóstomo, Agustín de Hipona, Jerónimo, entre otros. Si leemos el contenido del mensaje que Jesús dirigió a esta iglesia podemos encontrar algunas similitudes con este periodo histórico: “Yo conozco tus obras, y dónde moras, donde está el trono de Satanás… que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación. Y también tienes a los que retienen la doctrina de los nicolaítas, la que yo aborrezco” , (Apocalipsis 2:13, 14-15). Como en el mensaje a Pérgamo, la iglesia del periodo imperial se estableció donde Satanás tenía su trono, ya que Roma, aunque se declaró cristiana continuó con sus prácticas idolátricas que con el tiempo contaminaron a la iglesia, además que sus obispos fueron influenciados por el mismo espíritu de codicia de Balaam y por la doctrina de los nicolaítas que enseñaba a tener la preeminencia de gobierno sobre los demás. El mensaje a Tiatira. El cuarto mensaje de Jesús es dirigido a la iglesia de Tiatira la cual algunos observan que su contenido corresponde a una perspectiva profética que encaja con el periodo de la iglesia de la Edad Media. Se conoce como el periodo de la Iglesia de la Edad Media a aquella de travesó el periodo que va desde la deposición de Rómulo Augústulo en el 476 d.C. pasando por el cisma entre Oriente y Occidente en el año 1054 la cual provoco la separación del imperio, donde en Occidente domino la lengua en latín y en Oriente el griego, hasta la caída de Constantinopla en el año 1453. Aquellos que defienden esta posición hacen referencia a una parte del mensaje a esta iglesia que de alguna manera corresponde al espíritu que se vivió en este periodo: “Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que toleras que esa mujer Jezabel, que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos” , (Apocalipsis 2:20). En este versículo se presenta de alguna manera el problema que atravesó la iglesia en este periodo, la fornicación e infidelidad espiritual y el sacrilegio. Entre los acontecimientos históricos de este periodo podemos mencionar el surgimiento del poder papal y por ende el fortalecimiento de la iglesia católica, la extrema decadencia espiritual y adoración a las reliquias y santos, el surgimiento de Mahoma y por ende del islam, las cruzadas, una profunda ignorancia de las Sagradas Escrituras por parte de la gente común y la terrible Santa Inquisición autorizada por los papas romanos donde fueron perseguidos y torturados hasta la muerte miles de hombres y mujeres que se negaron a aceptar las tradiciones y dogmas de la iglesia católica, y en general, se vivió una profunda oscuridad espiritual. Sin embargo, en medio de estos días oscuros también ocurrieron cosas buenas como el surgimiento de los defensores de la fe como Pedro Valdo, los valdenses y albigenses y el auge de grandes pensadores teológicos como Anselmo de Canterbury, Pedro Abelardo, Tomas de Aquino, entre otros. El mensaje a Sardis. El quinto mensaje está dirigido a la iglesia de Sardis y aquellos que ven dicho mensaje con un anuncio profético de un periodo histórico de la iglesia le relacionan con la época de la reforma protestante. Se conoce como la Iglesia Reformada al periodo de la historia eclesiástica que va desde la caída de Constantinopla hasta la guerra de los treinta años, y que trajo un cisma que provoco la separación de varios grupos de la Iglesia Católica, conociéndose estos grupos como iglesias protestantes. (1453 – 1648). Es en este periodo de la historia donde por desconocimiento de las Escrituras y por la falta de enseñanza de esta al pueblo por parte de los cleros de la iglesia católica, las personas cayeron en un profundo oscurantismo espiritual, hundido en supersticiones religiosas, prácticas de tradiciones religiosas alejadas de lo que la Biblia ensañaba y perdida en una salvación que era más por obras y penitencias que por fe. En este periodo los cleros religiosos se consideraban superiores especialmente porque el papa llego a influir poderosamente en los reyes de las naciones, pero a los ojos de Dios estaban lejos de sus propósitos y por ello hay un versículo dirigió a la iglesia de Sardis que corresponde mucho al carácter religioso de este tiempo: “Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto” , (Apocalipsis 3:1). Este período de oscuridad fue iluminado por los reformadores como John Wycliff, Juan Hus, Girolamo Savonarola, Martin Lutero, William Tyndale, Juan Calvino entre otros. Fue en este movimiento que finalmente se dio la separación de algunos grupos de la iglesia católica y a este se le conoce como la reforma protestante. El mensaje a Filadelfia. El sexto mensaje es el de la iglesia Filadelfia y los defensores de la interpretación profético-histórico ven que este periodo corresponde al marco histórico de la iglesia misionera. Se conoce como el periodo de la iglesia misionera al período de la historia que va desde finales del tiempo de la reforma en el 1648 hasta el 1798. Como en el mensaje a esta iglesia Dios le abrió una puerta a los creyentes de este periodo que nadie pudo cerrar: “Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar” , (Apocalipsis 3:8). Esta puerta abierta que nadie pudo cerrar es la oportunidad de llevar el mensaje del evangelio a muchos lugares, y es aquí que se dan las principales misiones que permitieron que el evangelio llegara a muchas partes del mundo, por ejemplo, tenemos a William Caray misionero en la India, David Livingston misionero en el África, Hudson Taylor, misionero en la China; David Brainerd, misionero en Norte América, entre otros. En este periodo vemos como el evangelio tuvo un empuje increíble a través de grandes predicadores como Jonatan Edwards, Charles Spurgeon, D. L. Moody, John Wesley, entre otros. El mensaje a Laodicea. Finalmente, tenemos el mensaje a la iglesia de Laodicea, y de acuerdo con este punto de vista profético-histórico, este mensaje corresponde al periodo de tiempo de la iglesia contemporánea. El principal problema de esta iglesia era la tibieza espiritual, problema que hoy en día vivimos en nuestras iglesias. Entre los problemas que la iglesia contemporánea vive tenemos la apostasía que en los últimos tiempos a entrado con mayor fuerza en la iglesia, así como la indiferencia al pecado dentro de la misma iglesia, la indiferencia y decadencia espiritual, lo cual provoca una iglesia tibia: el mensaje que Cristo dirige a esta iglesia tiene que exhortarnos a estar calientes en la fe y no ser tibios: “Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte” , (Apocalipsis 3:15-18). Así que como el Señor le sugirió a esta iglesia, nosotros también debemos limpiarnos de todo pecado y afirmar nuestra fe en medio de este mundo de pecado. De esta forma muchos consideran el mensaje dirigido por Cristo a cada una de estas siete iglesias como una especia de mensaje profético que identifica cada uno de los periodos históricos por los cuales ha pasado la iglesia, sin embargo, nosotros estudiaremos cada mensaje, como un mensaje que si bien es cierto, fue dirigido a cada iglesia en particular que enfrentaba sus propias circunstancias tanto buenas como malas, pero que puede hablar a nuestras vidas, ya que dicho contenido encierra grandes verdades que nos enseña mucho. UN MENSAJE PARA NUESTROS DÍAS El mensaje del libro de Apocalipsis a las siete iglesias posee una gran riqueza espiritual del cual podemos aprender hoy en día. Contrario al pensamiento que fue un mensaje exclusivo para su tiempo y los individuos a los cuales fue dirigido, encontraremos grandes enseñanzas que nos hablaran a las iglesias de hoy, desde virtudes que podemos imitar, hasta identificarnos con los mismos errores que ellos cometieron. Este mensaje nos recuerda que nuestro Rey es Jesucristo y que un día daremos cuenta de nuestra mayordomía. En general, podemos resumir cada mensaje de la siguiente forma: 1. Éfeso. La iglesia que trabaja arduamente en la obra de Dios pero que dejó su primer amor, (Apocalipsis 2:1-7). 2. Esmirna. La iglesia perseguida que sufrió pobreza y martirio, (Apocalipsis 2:8-11). 3. Pérgamo. La iglesia que estaba situada donde Satanás tenía su trono, en una ciudad idólatra, la cual se había corrompido con la doctrina de Balaam y los nicolaítas, (Apocalipsis 2:12-17). 4. Tiatira. La iglesia que fornico con la profetiza Jezabel, (Apocalipsis 2:18-29). 5. Sardis. La iglesia que tiene nombre que vive, pero está muerta, (Apocalipsis 3:1-6). 6. Filadelfia. La iglesia del amor fraternal que soporta pacientemente, (Apocalipsis 3:7-13). 7. Laodicea. La iglesia “tibia” cuya fe no era ni fría ni caliente, (Apocalipsis 3:14-22). #-Ir-Al-Principio

  • El Profeta Oseas Casado 2 Veces con Rameras mas no fornicó ni adulteró

    Os 1: 2 Cuando Dios mandó a Oseas a que tomara mujer fornicaria no lo estaba mandando a que fornicara con esa mujer; lo que le estaba diciendo era que la tuviera en su casa como si fuera su esposa, no que necesariamente la usara como mujer. Simplemente, que la tuviera y la mantuviera a ella y a sus hijos para poder hacer un símil de la traición de Israel a Dios. " El principio de la palabra de Jehová con Oseas. Y dijo Jehová a Oseas: Ve, tómate una mujer fornicaria, e hijos de fornicaciones: porque la tierra se dará a fornicar apartándose de Jehová. " ( Os 1: 2 ) Algo que ayuda a probar esto, es el hecho de que en este mismo versículo Dios no sólo manda a que tome una mujer fornicaria, sino también hijos producto de las fornicaciones ya cometidas por su entonces futura esposa. Si eran hijos de fornicaciones, no eran hijos de Oseas . Claro que esto se refiere a los hijos que ya ella traía; pero es el caso, que los hijos que esta mujer tuvo después de estar como esposa legal de Oseas, fueron también hijos de fornicaciones, Oseas no era su padre biológico, no eran hijos de él por naturaleza, sino por convención , porque él, legalmente, era el esposo de ella. Eso se ve claramente en 2:2 donde Oseas dice que él no es su marido, señal que no se acostó con ella. También en 2: 4, donde Oseas declara que esos muchachos son hijos de fornicaciones, no hijos de él. Oseas no tuvo contacto sexual con esa mujer. Si lo hubiera tenido no hubiera podido asegurar que Lo-Ammi y Lo-Ruhama, no era hijos de él, como asegura en 2:4. "2 Pleitead con vuestra madre, pleitead; porque ella no es mi mujer, ni yo su marido; quite pues sus fornicaciones de su rostro, y sus adulterios de entre sus pechos; 3 No sea que yo la despoje desnuda, y la haga tornar como el día en que nació, y la ponga como un desierto, y la deje como tierra seca, y la mate de sed. 4 Ni tendré misericordia de sus hijos: porque son hijos de fornicaciones ." (Oseas 2: 2- 4 ) Todo esto se reafirma al analizar que aquello Oseas lo hacía para hacer un símil viviente, para imitar la forma en que los israelitas se portaban respecto a Dios. Por eso, tanto los israelitas respecto a Dios como Lo-Ammi y Lo-Ruhama respecto a Oseas, tenían que ser hijos ajenos. Si los "hijos" de Oseas no fueran ajenos, si Oseas fuera su padre biológico, el símil no era correcto , el símil no se habría realizado. Para que este símil fuera válido tenía que existir paralelismo entre la no paternidad de Dios respecto Israel y Judá, y la no paternidad de Oseas respecto a Lo-Ammi y Lo-Ruhama, que se suponían hijos de él, porque su esposa los tuvo estando casada con Oseas. Si el profeta se hubiera acostado con esa mujer, él no hubiera podido saber si Lo-Ruhama y Lo-Ammi eran hijos de él o hijos de fornicaciones ; y por lo tanto, no la hubiera podido acusar de fornicaria ni hubiera podido decir que esos no eran hijos suyos ni hubiera podido haber parábola o símil. Haberla acusado de adúltera o fornicaria si hubiera tenido relaciones sexuales con él, habría sido calumniarla. El mismo nombre simbólico que Oseas le da al niño, Lo-Ammi, que significaba "no pueblo mío", nos hace ver que no era su hijo ( 1: 9 ). Con más claridad aún se ve en 3:1-3, en que en un segundo matrimonio simbólico, el mismo Oseas explica cómo iban a ser las relaciones entre él y la mujer que en ese momento tomaba por esposa. "1 Y díjome otra vez Jehová: Ve, ama una mujer amada de su compañero, aunque adúltera, como el amor de Jehová para con los hijos de Israel; los cuales miran a dioses ajenos, y aman frascos de vino. 2 Comprela entonces para mí por quince dineros de plata, y un homer y medio de cebada; 3 Y díjele: Tú estarás por mía muchos días: no fornicarás, ni tomarás otro varón; ni tampoco yo vendré a ti . " ( Os 3:1-3 ) Es lógico pensar que el procedimiento utilizado en este segundo matrimonio, haya sido idéntico al del primero. En el versículo 2 se explica cómo él toma posesión de aquella mujer como cosa propia, y en el 3 expresa diáfanamente en qué forma Oseas cumpliría con el símil: "tú estarás por mía...". "..ni tampoco yo vendré a ti" . En este segundo símil se aclara mejor todo; la mujer iba a ser de su absoluta propiedad, pero él no tendría relaciones maritales con ella. Es común en la Biblia hallar cómo un pasaje posterior da mayor claridad a uno que no entendimos claramente. Eso mismo ocurre en estos dos pasajes, el segundo aclara al primero. Oseas, ni fornicó en el primer caso ni adulteró en el segundo. No es lógico pensar que Dios haya mandado a un profeta a fornicar y adulterar. Cuando en Ezq 4:12-15 Dios manda al profeta a hacer un símil, le concede a éste que cambie a estiércol de bueyes en lugar de estiércol humano. ¿Por qué en una cosa de mucho mayor importancia no iba Dios a conceder una sustitución aceptable para la parábola, tratando de hacer algo peor aún que lo que se le proponía a Ezequiel?. No tome nadie oportunidad en el caso de Oseas, torciéndolo, para justificar sus fornicaciones voluntarias o su falta de energía en rechazar la concupiscencia que le esclaviza para mantenerse como marido consentidor. Si Dios no tienta a nadie, mucho menos le va a ordenar alguien que peque. En Stg 1: 13-14 vemos bien claramente esta doctrina. No es lógico pensar que Dios le ordene a su siervo hacer algo que Él ha prohibido por considerarlo pecado. "13 Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de Dios; porque Dios no puede ser tentado de los malos, ni Él tienta a alguno; 14 sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído, y cebado ." ( Stg 1:13-14 ) Se llama "tentación" a la acción de ponerle en la mente a una persona la idea de que cometa un pecado. Es lógico pensar que si Dios no tienta al humano, mucho menos le va a ordenar que peque. Si no está en la naturaleza de Dios el ponerle al humano en la mente el cometer un pecado, mucho menos va Él a ordenarle que lo cometa. Ese es el caso de Oseas. ¿Cree alguno que Dios ordenaría a un cristiano que adore una imagen de Buda o una imagen del Diablo? ¿Cree alguien que Dios va a ordenar a un cristiano que asesine y robe a una ancianita para que le dé el dinero a la iglesia; o que le va a ordenar que calumnie a la mujer de su mejor amigo diciendo que la vio acostada con su jefe? Si ustedes no aceptarían que alguien les dijera que Dios les había ordenado tales cosas, ¿por qué van a aceptar que alguien les diga que Dios ordenó a Oseas que fornicara y adulterara? Es bueno explicar este pasaje a los hermanos para que no tengan una torcida interpretación de él; y mucho menos una torcida concepción del carácter de Dios.

  • No ENVIDIES las posesiones de OTROS

    Gracias por visitarnos esperamos que sea de Bendición para su vida. Por favor No Te Vayas sin darle me gusta y dejar tus comentarios. Si Te gustaría tener algún conocimiento sobre algún tema especifico, escríbenos en la caja de comentarios al final de la pagina. Proverbios 14:30 El corazón apacible es vida de la carne; Mas la envidia es carcoma de los huesos. Santiago 3:16 Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa. Saludos amigos: Quiero traerte una enseñanza sobre la Envidia Una Historia cuenta que un hombre conducía hacía su trabajo, cuando un auto deportivo moderno lo adelantó, el hombre se sintió desdichado, su auto tenía muchos años con él, tenia incontables fallas y la pintura estaba muy vieja. El Imaginó, cómo sería su vida con un auto así deportivo moderno como el que se le había adelantado. Pero lo que él no sabía es que más atrás, venia otro hombre que conducía una motocicleta preguntándose lo que haría con un auto, ya no se mojaría en los días lluviosos y tendría más espacio para llevar las compras y pasear con sus hijos, el hombre de la motocicleta se sintió infeliz ante esos pensamientos. Sin imaginar que un joven iba en una bicicleta y miraba fascinado con la motocicleta, y recordaba el tarro con monedas que tanto le estaba costando llenar para poder tener su propia motocicleta, para poder ir a cualquier lugar más rápido y sin necesidad de pedalear, a el joven le desanimó pensar todo lo que le faltaba aún para llegar a su objetivo. De repente el joven se cruzó con un hombre que caminaba hacía su trabajo, El hombre miró con tristeza la bicicleta y pensó en si, Si tan solo pudiera tener una bicicleta, los pies me dolerían menos y hasta no tendría que salir tan temprano de casa para llegar a tiempo a mi trabajo, le recriminó a Dios en silencio por no ayudarlo a encontrar un empleo mejor, en el que ganara el dinero suficiente para comprar una bicicleta; sin sospechar el hombre que en el pórtico de una casa que acaba de pasar estaba sentado un niño en silla de ruedas, que lo miró y dijo: que bendición seria el poder caminar, El niño se imaginó todo lo que haría él si tuviera esa oportunidad de caminar, tendría amigos con los que jugaría, podría correr, saltar y bailar, sin ninguna duda sería feliz. Por eso no demos envidiar las posesiones de las personas que te rodean, eso solo traerá tristeza y desanimo a tu vida, al contrario, valora y agradece a Dios cada cosa que tienes en tu vida, tal vez lo que tú consideras ineficiente, aburrido o gastado, para otro sería una gran bendición. Los celos y la envidia están muy ligados al orgullo, la vanidad y el egoísmo Eclesiastés 4:4 He visto asimismo que todo trabajo y toda excelencia de obras despierta la envidia del hombre contra su prójimo. Esto es vanidad y aflicción de espíritu. Los celos y la envidia son consecuencia de nuestra naturaleza pecaminosa, y debemos procurar superarlos mediante el poder del amoroso Espíritu de Dios Jeremías 17:9 al 10 dice Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras. Gálatas 5:24 al 26 dice: Los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu. No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros. 1 Corintios 13:4 al 7 El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El problema: Escrituras que hablan sobre la envidia La palabra de Dios es muy clara en cuanto a la envidia: es una “obra de la carne”, es un pecado increíblemente peligroso y destructivo. Es por eso que ¡tenemos que deshacernos completamente de él! Solo lee las siguientes escrituras acerca de los celos y la envidia y ve cómo muestran lo terrible que son. (Énfasis añadido por el editor). “Y manifiestas son las obras de la carne , que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos , iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias , homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. ” Gálatas 5:19-21. “El corazón apacible es vida de la carne; mas la envidia es carcoma de los huesos. ” Proverbios 14:30. “Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.” Romanos 13:13-14. “No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros.” Gálatas 5:26. “Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad.” Santiago 3:14. “Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa. ” Santiago 3:16. La solución: ¡Una espada para pelear contra la envidia! La envidia es una parte inherente de la pecaminosa naturaleza humana, así que te preguntaras ¿cómo podemos vencer la envidia desde la raíz? La palabra de Dios nos muestra el camino para vencer todo pecado; ¡y el camino es seguir a Jesús tomando nuestra cruz cada día y negándonos a nosotros mismos! Podemos utilizar versículos como una espada para derrotar a la envidia tan pronto como veamos que hay un pensamiento o sentimiento que provenga de nuestra carne. Podemos decir firme y decididamente “¡No!” y en el poder del Espíritu, usar la palabra de Dios para luchar hasta que hayamos vencido. “Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día , y sígame.” Lucas 9:23-24. “Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré.” Hebreos 13:5. “El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia , el amor no es jactancioso, no se envanece…” 1 Corintios 13:4. “Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.” Colosenses 3:14. “Por tanto, si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable, si alguna misericordia, completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa. Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.” Filipenses 2:1-4. “ Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran. Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándoos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión.” Romanos 12:15-16. “Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!” Filipense 4: 3-5. “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.” Mateo 6:33. La fuerza que necesitamos La batalla puede sentirse abrumadora y parecer difícil en la tentación, ¡pero no estás solo! El mismo Jesucristo es nuestro gran ejemplo – ¡un Hombre al que podemos seguir! En el fragor de la batalla recuerda los siguientes versículos y, junto con la oración, úsalos para vencer la envidia: “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.” Hebreos 4:15-16. “Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados.” Hebreos 2:18. Es allí, en el trono de gracia, donde recibirás el poder que necesitas para mantenerte firme en la tentación y asimismo para no rendirte o no ceder. ¡Nuestro misericordioso Sumo Sacerdote te ayudará en la tentación! La palabra de la cruz es el poder para la salvación, y Jesús nos ha enviado el Espíritu Santo para ayudarnos, guiarnos y darnos la fuerza que necesitamos para negarnos a nosotros mismos y para que venzamos la envidia, los celos y todo tipo de pecado: “De igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad ; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.” Romanos 8:26. “Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne ; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. ” Gálatas 5:16-17. “Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne ; porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne , viviréis.” Romanos 8:12-13. El resultado de la lucha contra la envidia Cuando usamos la espada de la palabra de Dios en obediencia al Espíritu vencemos sobre la envidia y Dios de este modo puede crear algo nuevo en nosotros – nos volvemos generosos, amorosos, llenos de bendición y personas que se ¡gozan con los que se gozan! “Mas el fruto del Espíritu es amor , gozo, paz, paciencia, benignidad , bondad , fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu. ” Gálatas 5:22-25. “Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía. Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.” Santiago 3:17-18. Espero que le haya gustado esta Enseñanzas de la vida. No Olviden compartirlo con sus amigos en las redes sociales

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